Qué hace que tu currículum sea diferente


Sabemos que el objetivo del currículum es provocar la entrevista. Si no te llaman para entrevistarte, el currículum no vale. En las consultas que tengo, la mayoría de los orientados me preguntan qué plantilla es mejor o como presentar el currículum.

Lo que les comento es que la diferencia entre un currículum no es el diseño que tenga, los colores, el tipo de letra, sino la información que contiene.

Ya comenté en otros post, que lo que realmente diferencia un currículum de otro es que lo que aprendiste en el pasado, lo puedes ejercer en el futuro. Más info sobre currículum

Hoy vamos a hablar de lo que tienes que resaltar para que tu currículum pase la criba y te llamen para la entrevista.

Lo que realmente es importante es que el seleccionador, al golpe de vista, pueda ver que tú le vas a resolver el problema que tiene. Recordamos que si en la empresa hay alguien que pueda hacer ese trabajo o ejecutar la tarea, no van a buscar a nadie, ni a contratar a nadie.

Siempre decimos que cada currículum es único. Adaptado a la oferta a la que contestas y a la empresa a la que la envías. No vale el hacer un currículum y enviarlo masivamente a todas las empresas y a todos los puestos.

En muchos artículos de búsqueda de empleo, en manuales de cómo hacer tu currículum, en diferentes foros, siempre se habla del currículum perfecto. Pero no existe. El currículum será mejor o peor según quien lo lea, según para que oferta se presenta, según el momento en el que nos encontremos.

Lo que tienes que hacer es leer bien la oferta, informarte de la empresa. Entonces, una vez que lo realices el currículum tienes que enfatizar lo que la empresa está buscando. Si hay algún requisito importante o funciones o tareas que tiene que ejercer, lo tienes que destacar por qué sabes hacerlo y dónde lo aprendiste.

Otro aspecto que tenemos que tener en cuenta es que la persona que selecciona se lee una cantidad inmensa de currículums. Por lo que todos (o la mayoría) dicen lo mismo, e incluso el formato es el mismo y ves que se usan las mismas plantillas.

Entonces, facilítale el trabajo al seleccionador, haciendo lo siguiente:

Sé breve. Cuenta todo en dos hojas, si puedes en una. Sin embargo, no pongas todo pegado ni con grandes separaciones, porque se nota.

Visible. Que se pueda ver todo a golpe de vista. Con un tipo de letra legible, con un tamaño normal, los colores claros.

Ordenado. Datos de contacto, perfil profesional (habilidades, puntos fuertes), formación (formal, informal y no formal), datos de interés.

Agrupa la información, remarcando lo importante con negrilla. Huye de listados, de relación de fechas, de viñetas, porque ocupan espacio y no dan información relevante. Ni párrafos largos porque da la sensación de “latazo” y no se leen.

No pongas de titulo “currículum vitae” sino encabézalo con la definición de tu perfil profesional

Resalta tus habilidades y tus puntos fuertes en las funciones que has desarrollado y/o en la formación que has realizado. Es más importante que expongas el cómo (desarrollabas tus actividades) que el qué (las actividades que desarrollabas).

Por supuesto, cada explicación debe ir enfocada a resaltar todas las cualidades solicitadas en la oferta de trabajo, y debes cambiarla en cada oferta a la que te presentas.

Tu foto habla de ti La foto de tu currículum

Después de todo esto, tenemos que tener claro que la base de un currículum no es poner todo, no es contar tu vida. Ya podrás defenderte en la entrevista. Pero para eso es necesario que te llamen para concertarla.

La base de un buen currículum o del currículum perfecto es dar la información precisa, para que el seleccionador pueda ver que vale la pena llamarte para conocerte y ampliar la información que necesita.

Ya comenté antes (más arriba) que el truco es leer muy atentamente la oferta, saber qué necesitan y conocer la empresa para ver cómo quieren el currículum.

Tienes que cambiar el chip. Piensa que lo que importa no es lo que ofreces, sino que la empresa está buscando. Tenemos que vendernos, mostrando las cualidades que busca la empresa.

Finalizo, espero que el post de hoy te ayude y si te puedo ayudar como orientadora profesional, contacta conmigo

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1.000 artículos para ayudarte a buscar trabajo


Hoy se publica el articulo 1.000 del blog Isa Loureiro Orientadora Profesional.

Tienes a tu disposición toda la información que puedes necesitar de las herramientas que necesarias para buscar trabajo

Tu Curriculum

Taller de Entrevista de trabajo

Más información sobre entrevista de trabajo

Plan Acción para Buscar Trabajo

DAFO para buscar un empleo

El Mercado Laboral

Y muchos más … un total de 1.000

Daros las gracias por estar ahí, y seguiremos

Isa Loureiro

Orientadora Profesional

 

 

 

 

 

 

Recibe en tu móvil ofertas a tu medida


En Google Play puedes encontrar aplicaciones que publican ofertas. En ellas puedes definir los parámetros de búsqueda para que te envíen notificaciones cada vez que publiquen una oferta que se ajuste a lo que estés buscando.

Olvídate de mirar portal por portal, oferta por oferta, localizando las ofertas interesantes para ti.

Los que se dedican a buscar ofertas dentro de la red son los metabuscadores. Todos tienen aplicación para android. La lista de metabuscadores

Lo que hacen es localizar ofertas de empleo que más se ajusta a ti, por tu experiencia, formación e intereses profesionales. Luego envía las notificaciones a tu móvil. Y eres tú el que toma la decisión de qué ofertas guardas o te interesas y las qué descartas porque no las encuentras interesantes.

Esta búsqueda se realiza por un algoritmo para ajustar cada vez más las ofertas de empleo en base a tus preferencias.

Y algo muy interesante, es que no es necesario que estés activo dentro de la aplicación, ya que la búsqueda se realizará en cada momento que existan ofertas en el mercado.

Finalizo, espero que el post de hoy te ayude y si te puedo ayudar como orientadora profesional, contacta conmigo

Bueno, bonito y barato: ¿es lo que buscas?


Muchas veces en las consultas de orientación, me comentan que las empresas lo que quieren son trabajadores jóvenes, sin experiencia, sueldos bajos, sin vacaciones, sin quejas, sin… sueldo.

Por eso se me ocurrió hacer hoy un post sobre cómo sería nuestro sueldo si en vez de un trabajador habláramos de una mercancía o servicio.

Pensamos que los trabajadores no podemos influir mucho para determinar nuestro sueldo, porque el mercado laboral es tan grande que no podemos enfrentarnos a él.

Pero si somos capaces de responder a estas tres preguntas, a lo mejor podemos negociar nuestro sueldo en la empresa. Veamos:

  • ¿Cuánto está dispuesto a pagar nuestro cliente (la empresa que nos contrata)?
  • ¿Cuánto está dispuesto a recibir el prestador de servicios (nosotros como trabajadores)?
  • ¿Cuánto nos va a permitir cobrar la competencia (otros candidatos/trabajadores)?

Ufff, ¡qué difícil responder! Si porque digamos lo que digamos, la respuesta de una nos condiciona la otra.

Vamos a ayudarnos con ejemplos.

Imaginemos que ofrecemos menos de lo que la empresa está dispuesta a pagar. Entonces, cuando la empresa me quiera renovar el contrato o a próxima persona que entreviste con mi mismo perfil, ya sabe que puede bajar el precio (el sueldo).

Bien, como trabajadores (prestadores de los servicios) asumimos una gran responsabilidad a la hora de aceptar el precio (el sueldo).

Si aceptamos un precio más bajo que el de mercado (por ejemplo trabajar sin contrato o fuera de hora) estamos asegurando el puesto de trabajo (me van a contratar porque soy más barato).

Sin embargo, esta decisión nos va a afectar en el futuro, porque cuando queramos un aumento (cambiar de precio) o reducir las horas de trabajar más, me van a decir que no.

Si por lo contrario pedimos un sueldo (precio) más elevado, seguramente no nos vayan a coger (hay otros como yo a menor precio).

A esta altura de artículo, seguro que no te diste cuenta que los trabajadores somos tanto el punto 2 como el punto 3 (los prestadores del servicio como de la competencia).

Por lo tanto, si nos movemos, movemos a los demás. Como unas fichas de dominó. ¿Por qué? si otro candidato al puesto pidió un precio elevado, me van a coger a mí porque he pedido un precio por debajo del que le dio el otro. Y si por lo contrario, pido un precio bajo, al otro no le van a coger porque pidió un precio más elevado que el mío.

A lo práctico. No entré en la empresa porque fuera el mejor candidato, sino que en la relación calidad – precio, era el que mejor precio tenia (salario pedía).

Vamos a ver otros factores que influyen en determinar nuestro sueldo (precio):

  • Especialización (diferenciación)
  • Productividad
  • Habilidades requeridas para el puesto
  • La reputación
  • La experiencia
  • La confianza

Sabemos que cuando acudimos al mercado laboral por primera vez (bien porque terminemos los estudios o bien porque no tenemos experiencia) el precio es bajo (contrato en prácticas, contrato de formación, contrato por horas, contrato por debajo de la cualificación profesional)

La mayoría de los que oriento me dicen que si están dispuestos a bajar precio a cambio de entrar en el mercado, coger experiencia, aprender y “por lo menos tengo un trabajo”.

Al cambiar de trabajo o de empresa o de puesto pueden aportar una experiencia y unos conocimientos que de otra forma no tendrían. Así que pueden negociar un precio (sueldo) con unas condiciones diferentes.

Entonces, ya tengo una posición de negociación que antes no poseía.

Si quieres defender tu sueldo, es necesario que la empresa (nuestro cliente) conozcan que tenemos un total dominio del tema (tareas y responsabilidades a realizar en el puesto), de las herramientas (maquinas, programas, procesos, etc.), que seremos productivos (sacaremos el trabajo a adelante sin problema), que somos buenos trabajadores (no quiere decir que no digamos tacos o que nos portemos bien, sino que somos buenos compañeros y que sabemos lo que hacemos), tenemos experiencia y habilidad para manejarnos ante imprevistos o inconvenientes del día a día.

Es decir: hay que justificar nuestro salario

Al revés también se aplica regla empresarial: bajada temeraria, precio sospechoso

Después de todo esto, que seguro que aún no lo tendrás claro, hay que añadirle:

  • El coste de producción (coste de ir y volver al puesto de trabajo)
  • La inversión realizada (estudios, formación, cursos, etc. que realicé para llegar al puesto)
  • Nuestro nivel de vida (pago vivienda, luz, comida, hobbies, coche, etc.)
  • Coste de venta de mi currículum (todo lo que me costó enviar los currículum y conseguir la entrevista)

Entonces, si nuestro sueldo (precio) es inferior al coste de producción (lo que necesito para vivir), es el momento de hacernos unas preguntas

  • ¿Vale la pena ir a trabajar por tan poco dinero?
  • ¿Debería cambiar de empresa (de cliente)?
  • ¿No sería mejor quedarme en casa haciendo otras cosas?

Lo que realmente quiere la empresa es que hagas el trabajo lo mejor posible, que los costes de formación y adaptación sean lo menor posible, que durante la jornada laboral saques el trabajo de la manera más productiva (que no esté nadie de la empresa pendiente de ti).

Entonces, como pasa con los productos, la empresa quiere: ahora a buena calidad a buen precio.

Pensemos como consumidores. Si necesitamos algo, por ejemplo arreglar el coche, lo queremos ahora, a un buen precio y que nos lo arreglen bien (que no tengamos que volver). ¿No? Las empresas también.

Si jugamos con estas tres variables, lo que estamos haciendo es perjudicando nuestras condiciones contractuales y perdiendo nuevas oportunidades de empleo.

Lo ideal sería que la empresa (nuestro cliente) sólo pueda elegir entre dos variables.

  • Si bueno + entrega rápida = tarifa elevada (alta cualificación y resolución de las tareas del puesto inmediata, hay que pagarlo)
  • Si bueno + barato = plazo de entrega más largo (cualificación baja pero no sé resolver las tareas del puesto, necesito aprender, podré trabajar independientemente dentro de un tiempo)
  • Si barato + entrega rápida =  trabajo no de buena calidad (no conozco mucho del puesto, pero lo hago rápido, hay posibilidades de que haya errores y tengamos que volver a hacerlo)

Por otro lado, podemos también hacer la siguiente clasificación:

  • Experto con formación = tarifa justa
  • Sin experiencia con poca/sin formación = tarifa baja

En cualquier caso, nuestra empresa (cliente) deberá ser consciente de lo que va adquirir para saber qué precio (sueldo) tiene que pagar.

Todo lo expuesto: como trabajadores no intentemos usar el precio como único criterio de contratación. Aportar valor añadido a nuestro sueldo. De lo contrario, estamos inmersos en una guerra de precios al que único beneficia es a la empresa.

Después de todo esto: ¿cuál es tu sueldo?

Finalizo, espero que el post de hoy te ayude y si te puedo ayudar como orientadora profesional, contacta conmigo

Lo que realmente arruina tu currículum


El objetivo del currículum es conseguir la entrevista. El currículum debe transmitir lo que puedes hacer en el puesto. A través de tu currículum la empresa sabrá que eres el mejor candidato para la empresa.

Sin embargo, por mi experiencia profesional, hay unos errores, muy comunes, que hacen que tu currículum no pase la criba del seleccionador.

Incluir aficiones o premios. Resulta irrelevante. No interesa a la empresa que ganaste el premio de ajedrez de tu ciudad. Salvo que sea para ser profesor de ajedrez. Pero si el puesto es para dependiente, esta información no es necesaria.

Ni tampoco le interesa saber a qué dedicas el tiempo libre. Si compites en el campeonato de Bailes de salón o eres jugador de videojuegos. Salvo, repito, que el puesto sea para dependiente de video juegos. En este caso, si es necesario conocer el producto, y que mejor que un gran aficionado.

No es necesario contar si estás soltero, casado o divorciado. Si tienes hijos y cuantos. Si eres alto o bajito. Salvo que sea para modelo y se pidan unas medidas. En “datos personales” sólo tu nombre completo y los datos de contacto (teléfono y email).

La razón es que todos estos datos personales (estado civil, orientación sexual, ideología política, estrato social, origen étnico, sexo) son discriminatorios. Sin embargo, la edad no lo es. Por eso si puedes (si quieres, aunque yo no lo hago) poner la fecha de nacimiento.

Ya sabes que hay cuestiones que el entrevistador, durante la entrevista, no puede tocar, incluidos temas de salud. Lo que no puede producirse es discriminación o prejuicios.

Pueden preguntarte si tienes una discapacidad. Lo que quieren saber para poder optar a contratos subvencionados si es más del 33%.

Aunque la edad no está contemplada en el art. 14 de la CE (ya que con más de 18 años conducimos y con menos no, por ejemplo) no puede ser un motivo para descarte de un proceso de selección, tanto por defecto (tener 17 años) como por exceso (tener 50 años).

Lo mismo ocurre con la imagen física. Las decisiones tomadas en función de ver una foto, son inaceptables. Por eso de dejo este articulo sobre si incluir foto o no en tu currículum.

A pesar de que el currículum no se lee, sino que se le echa un vistazo, la mala redacción y las faltas de ortografía se ven a leguas.

Si tu currículum está lleno de expresiones “estándar” o frases vacías, expresiones confusas que no dicen nada, que no aportan nada, al final el currículum es eliminado con un simple golpe de vista.

Tiene que leerse, tiene que ser fácil de ver. No te pases con los colores, con el tipo de letra, con letras muy bonitas, pero que son difíciles de leer o de entender. Colores claros, letras normales y tamaños apropiados.

Incluir una red social que hable de ti profesionalmente. No es necesario dar tu facebook para ver todas las fiestas o juergas que has teniendo. Lo mejor un enlace a Linkedin.

Tu dirección de email dice mucho de ti

Por último, no exageres ni mientas, te van a pillar y es peor. Tampoco te rebajes. Si tu sabes hacer algo, dilo sin miedo.

No digas lo que no eres. Mentir pasa factura. El currículum es una herramienta más de una selección. Lo tendrás que defender en una entrevista, y si no lo haces bien, te pillaran.

¿Miento u oculto?

Finalizo, espero que el post de hoy te ayude y si te puedo ayudar como orientadora profesional, contacta conmigo

Encontrarás trabajo si…


Encontrar un empleo muchas veces no depende de lo que haces, sino cómo lo haces. Ya habíamos hablado de cómo la actitud influye en que lo logres o no.

Tener una actitud positiva en un momento difícil y complicado como es estar sin trabajo, ayuda a tener una reafirmación personal que algunos llaman “autoliderazgo”.

Esta actitud positiva nos ayuda a saber, muy bien, lo que estamos viviendo, y al mismo tiempo, ser nosotros quien decida sobre nuestra vida y sobre nuestro trabajo.

Hoy quiero que hablemos qué podemos hacer para tener una actitud positiva a la hora de buscar un empleo.

Definir un objetivo

Antes de nada tenemos que definir los objetivos y metas a las que quiero llegar. Tienen que ser concretos, posibles, cuantificado, alcanzable.

Una vez que los tengamos debemos saber qué vamos hacer para conseguirlo. Lo que llaman las acciones, como: formación, red de contactos, blog, portales, web empresariales, etc.

Conocerme

Cuando enviamos nuestro currículum, bien por una oferta publicada o por una autocandidatura, tenemos que estar preparados para responder a las siguientes preguntas:

  • ¿Por qué me van a seleccionar?
  • ¿Qué puedo aportar al puesto y/o empresa?
  • ¿Qué me diferencia de los demás candidatos?

Necesito mi red

La búsqueda de empleo no es solitaria, sino es una labor social. Necesito mi red de contactos para decir que estoy buscando trabajo.

Tenemos que decirles (amigos, familia, compañeros, jefes, profesiones, etc) qué tipo de trabajo busco, que puedo estudiar o aprender, qué se demanda en las ofertas ahora, etc pero nunca mostrar desesperación.

Quítate de la cabeza todo lo que hace que nos bloqueemos.

Si, quítalo, no te hace falta. Saca de tu vida desde amigos/familia que te dicen ¿para qué?. Programas de tv y radio o artículos de periódico que sólo salen que no hay oportunidades para nadie.

Es normal que en situaciones  malas (y no tener un empleo es una de ellas) tengamos una barrera de defensa, con el objetivo de protección.

Tenemos que tener la mente libre y preparada para esta afrontar esta nueva búsqueda de empleo. Las creencias nos limitan.

Establece una estrategia tanto digital como presencial

Debemos de elaborar un currículum tradicional. Además de tener unos perfiles en los portales de empleo y en Linkedin actualizado. Estos perfiles, al igual que el currículum tradicional, tienen que estar actualizados y preparados para responder a las ofertas interesantes que nos vamos encontrando.

Recuerda en cuidar tu perfil de Linkedin. No solo lo uses para ver las nuevas oportunidades de trabajo, sino también para que te encuentren y aparecer en las búsqueda.

Puedes visitar empresas. Acudir a eventos y ferias de empleo. Preséntate directamente en las ETT y otros intermediarios laborales. Todo te ayudará a general interacciones que te facilitará la obtención del empleo que quieres.

Está para ti

La mejor forma de estar actualizado y totalmente informado es a través de las redes sociales. Actualizan información sobre empleos y situaciones empresariales.

Estar en el lugar y en el momento adecuado también implica contactar por teléfono o por redes si sabemos que está buscando una persona como yo.

Finalizo, espero que el post de hoy te ayude y si te puedo ayudar como orientadora profesional, contacta conmigo