El criterio del IVA de caja: un fracaso, ¿por qué?


El porcentaje de contribuyentes que se han dado de alta en el nuevo Régimen Especial del Criterio de Caja (RECC) del IVA ha sido menos del 1%, a pesar que la AEAT ha ampliado el plazo en tres meses.

El objetivo del RECC es ingresar el IVA devengado (de las ventas) cuando se haya cobrado efectivamente. Es una de las medidas más importantes recogidas en la Ley de Emprendedores (Ley 14/2013).

A pesar de ser una demanda de las PYMES y de los Autónomos ya que asumir un ingreso de IVA sin ser cobrado daba problemas de liquidez, los que se dieron de alta son una cantidad muy simbólica. La medida fue alabada, pero al mismo tiempo fue bastante criticada sobre todo por los colectivos afectados ya que nacía con muchos inconvenientes:

  • El registro de facturas emitidas y recibidas se ampliaba los campos de “fecha de pago/abono” y “medio de cobro/pago”. Lo que provoca la modificación de los programas de contabilidad.
  • Las facturas emitidas tienen que llevar una especial mención al RECC. El cliente/proveedor debe saber que dicha operación se realiza bajo el RECC.
  • El cliente no podrá deducir el IVA soportado de la factura recibida hasta que se produzca dicho pago.
  • La persona que se ha dado de alta en el RECC tiene que aplicar lo mismo al IVA soportado. No puede deducir las cuotas del IVA soportado hasta que page las facturas. Antes de darse de alta en el RECC tendría que ver su planificación de pagos y abonos para valorar la conveniencia de darse de alta en el registro especial.
  • Una vez que te des de baja del RECC, las operaciones que se han realizado durante el alta del registro especial, seguirán con el tratamiento específico del RECC. Por lo que la empresa se encuentra con dos regímenes de IVA durante un periodo de tiempo: el general y el especial

infografia-iva-caja-sagedp

Autora. Isa Loureiro. Orientadora Profesional.

Fuente: http://www.elderecho.com

Anuncios