Cómo afronto mi resiliencia


Antes de empezar, ¿sabes lo que significa resiliencia? Consultando la wikipedia, podemos decir, que la capacidad que tienen las personas para salir de las situaciones adversas y con dolor emocional. Para más info de resilencia

En estos momentos de crisis económica en donde las situaciones de desempleo son muy graves. En donde mires lo que mires, el panorama es catastrófico. Da igual ver la tele, leer un periódico, mirar una película, hablar con familiares, vecinos,… parece que todo está para ver todo de color negro.

Bien, las personas tenemos la capacidad para salir adelante. Esa capacidad se llama resiliencia. Como cualquier capacidad (cosa que puedo hacer) hay que trabajarla. Se tiene que hacer todos los días.

Yo también paso (y pasé) por momentos malos, pero se sale, mejor dicho, se superan. Hay un dicho que dice “lo que no te mata, te hace fuerte”, y es verdad.

¿Qué hago? Pues…. Para empezar creer en ti. La autoconfianza es el mayor valor que podemos tener. Si tú crees en ti, nadie ni nada puede tumbarte. Empieza a valorarte, ver lo que puedes hacer, donde eres fuerte, y lo que no puedes hacer, donde eres débil.

Empezamos por hacer una planificación de mi día, de mi semana. Planifica. Empieza por levantarte a la misma hora, y mejor temprano. Y ¡quítate el pijama! No vas a hacer nada de pijama. Detrás del pijama hay más cosas: dejadez, soledad, tristeza, desmotivación, …. Levantate temprano, ponte algo, sal a pasear, … camina, a un paso rápido (si quieres unirte a los runners, mejor). Pero sal de casa.

Aprovecha la caminata, el paseo, para ver tiendas, escaparates, empresas, placas de empresas, anuncios pegados en los escaparates, …. Aprovecha para ver oportunidades de empleo. Fijate que seguro que lo verás algo interesante. Distribuye tu ciudad. Planifica tus paseos. Así conocerás tu ciudad, verás sitios que no conocías !te lo aseguro¡

Oblígate. No te saltes lo que tienes planificado. Mantén la rutina por muy aburrido que sea.

Habla de ello. No tengas miedo en contar tus sentimientos. No estar obligado a ser feliz, de estar siempre sonriendo, cuéntalo.

Con tu gente. Siempre. Tus amigos, tus compis, tu familia, …. Saca la agenda. Si hay gente que hace tiempo no ves, pues queda con ellos. Si hace tiempo no sabes nada de ellos, pues llámalos. Pero huye de esos negativos. Recuerda que para que te digan cosas que te hunda, ya estás tú.

Siempre pensando. Ya fuimos a caminar, a correr, pues también cultivemos la cabeza, así que a leer, estudiar, aprender algo. Apúntate algún curso gratuito de algo, para aprender algo. ¡Animo¡

Lo que te dije, ya lo puedes hacer desde ahora. Pero tienes que destinar unos minutos al día (refléjalo en la planificación del día) para pensar cómo convierto lo negativo (lo que paso, lo que pienso, lo que soy) en algo positivo (que pueda sacar partido). Lo que siempre se dice: ¿qué aprendiste de esto?

Y finalmente, escribe un diario. Ayuda a sacar lo que llevamos dentro, de verdad. Yo tengo un blog.

Pues, creo que si empiezas con estas pequeñas rutinas, seguro que afrontaras mejor la resilencia.

Espero que te ayude el post de hoy. Eso es lo que pretendo.

Autora. Isa Loureiro. Orientadora Profesional.

Anuncios