La nueva economía para el 2050


Las tendencias de la población hacen que las empresas cambien sus negocios, porque principalmente cambian las demandas de sus clientes.

Crecimiento demográfico España

Además, los alimentos, la energía, la ropa, los medicamentos, el comercio electrónico, los centros de atención de mayores (fuera de los sistemas públicos de protección) aseguran que van a ser los más rentables dentro de las próximas décadas.

El principal motivo es el envejecimiento de la población activa en los países desarrollados. Sin embargo existen otros factores como crecimiento de población de los países en vías de desarrollo, además de una aldea global más grande de la que conocemos, entre otros, harán que las empresas cambien para satisfacer las necesidades de sus clientes.

Cuando lleguemos al 2050, España tendrá la segunda mayor tasa de mayores de 65 años. Lo que supondrá un mayor peso de los servicios que ayuden a prolongar la vida activa y la autonomía personal. Es estima que el consumo de la clase media será el 16% de la población mundial (el doble de lo que representa ahora).

Todo esto significa que las empresas tendrían que empezar a elaborar estrategias a medio y largo plazo. Las estrategias tendrían que ir encaminadas no solo al cambio de productos sino también al personal que vamos a necesitar para implantar esas estrategias y llegar a nuestro cliente final.

En la actualidad, las empresas solo piensan a corto plazo, con estrategias y objetivos cortoplacistas, con obtención de resultados para “mañana”.

La economía de los jubilados

En la actualidad se dice que los jubilados están manteniendo el país, en concreto las familias. Dentro de 30 años, habrá más personas entre 60 y 80 años que menores de 16 años. En nuestro país, la esperanza de vida es de 82,33 años (un poco mayor que en la eurozona). Por lo que nuestro estado verá incrementada la partida de pago de pensiones y las empresas tendrán que reforzar la búsqueda de capital humano.

Como decíamos antes, habrá sectores que tendrán que cambiar su negocio para satisfacer las demandas de sus clientes, como son: las farmacéuticas, artículos ayuden a vivir mejor como audífonos, maquinas ortopédicas, y el ocio para personas de más de 60 años,… además de todos los servicios de autonomía personal no pertenecientes al sistema público.

Los servicios financieros tendrán productos que aseguren rentas para mantener un nivel de vida durante la vida no laboral de las personas jubiladas.

Las empresas invertirán en nuevas tecnologías para la extracción de petróleo y de producción de otros tipos de energía alternativas. Se ampliará los productos de consumo discrecional (telefonía móvil, electrónicos, ropa y automóviles). A esto últimos empujaran a la creciente clase media, que usará cada vez más Internet para comprar. Para mitad de siglo, el 93% de ese nivel socioeconómico vivirá en países en desarrollo.

Fuente. Estudio sobre las tendencias de inversión y la demografía por  Fidelity y la Fundación de Estudios Financieros.

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