La asertividad durante la entrevista


Asertividad es tener la capacidad para expresar o transmitir lo que se quiere, lo que se piensa o se siente sin que nadie se sienta molesto o incomodo. Por eso es bueno que cuando vayas a una entrevista intentes practicar la asertividad. Te lo digo porque cuando hacemos los talleres de entrevista, la mayoría de las personas dicen lo que piensan sin darse cuenta de que pueden decir lo mismo sin hacer daño o sin se maleducado sin mas.

Estoy convencida que la mayoría de las entrevistas no se pasan por la manera de contestar. La actitud es fundamental, pero la asertividad también es muy valorada en la empresa. Si vas a trabajar con personas o clientes es importante que sepas comunicar lo que quieres decir sin incomodar a nadie.

Te recuerdo que la razón por la que no pasamos la entrevista es bien no hemos sabido transmitir de una forma adecuada lo que queremos (nuestro interés, competencias y aptitudes), o bien hemos actuado de una forma que el entrevistador ha podido interpretar como agresiva o inadecuada.

Para empezar a practicar, tenemos que tener en cuenta los principios de la asertividad:

  • Expresar lo que uno piensa.
  • Decir lo que uno quiere decir y cómo decirlo.
  • Utilizar el lenguaje corporal de manera correcta

Cuando tengas una entrevista de trabajo recuerda lo que tienes que hacer más hincapié.

Sé sincero. No mientas, no exageres, di la verdad. Por ejemplo, sobre tu experiencia laboral. Cuenta claramente todo lo que has hecho, aprendiste, estudiaste, te formaste, sabes hacer, puedes hacer, eres capaz de aprender, etc.

Lo que no debes hacer es trasmitir ningún comentario negativo sobre las anteriores empresas o compañeros o clientes que has tenido a lo largo de tu vida laboral.

Ten confianza en ti mismo. Lo que se trata es de contestar autoafirmándonos. Utiliza un lenguaje positivo, destaca tus logros, por en valor tus fortalezas. Usa frases como: “he hecho, he logrado, he participado, estoy satisfecho, alcancé, destaqué, …”

Cuando prepares la entrevista, empieza por realizar una lista de logros, de objetivos, de funciones, … que has realizado, que las alcanzado, para así poder conocerlas y defenderlas ante el entrevistador. Lo que llamamos el autoconocimiento.

Un ejercicio que puedes hacer para conseguir que tu asertividad vaya mejorando es darle la vuelta a argumentos negativos. Es decir, de algo negativo, convertirlo en algo positivo. El motivo es que el entrevistador nos pondrá objeciones, buscar nuestros puntos negativos. Y lo que saldrá será inseguridades y carencias. Por eso tienes que poner en valor tus puntos donde tú eres competitivo. La respuesta está en la pregunta ¿Por qué tú y no otro? Porque yo …. (pon tu la respuesta)

Y una vez que lo tengas claro (por qué tú y no otro) toca ahora comunicarlo de forma adecuada. Para eso nuestro lenguaje corporal y verbal tiene que ir acorde. Demostrar seguridad. La mirada, los gestos, el tono de voz siempre tienen que apoyar lo que estamos diciendo (si estamos diciendo que no nos asustan los retos que va a suponer nuestro nuevo puesto, hay que decirlo mirando de frente a nuestro interlocutor, sonriente, con un tono de voz audible y apoyando la afirmación con las manos).

Espero que el post de hoy te haya ayudado. Recuerda que si te puedo ayudar como orientadora profesionalponte en contacto conmigo.

Mi nombre es Isabel Loureiro. ¿En qué puedo ayudarte?

 

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