¿Qué es un curriculum?


El currículum es la principal herramienta para buscar un empleo porque es el primer paso para participar en un proceso de selección, bien porque necesiten ocupar un puesto una empresa o bien por presentarnos por iniciativa propia (autocandidatura). Es decir, nuestra primera presentación en una empresa. Para no dar mala impresión nada más entrar, vamos a hablar de cómo podemos hacer nuestro currículum para dar una buena impresión.

Definición de currículum vitae

Si buscamos en la Wikipedia, la definición de currículum vitae varía en función del idioma en el que hablemos. En español, que deriva del latin, es “carrera de la vida”, y en su forma masculina es “la relación de datos personales, formación académica, actividad laboral y meritos de una persona”.  En ingles o en francés, se abrevia en C.V. y puede ser sustituida por “résumé” que significa resumen.

Es importante, también, diferenciar entre currículum y currículo. Porque currículum vitae hace referencia a mi registro de formación, experiencia y otras habilidades que me capacitan para el mundo laboral. Pero currículo se usa para las asignaturas o materias que comprende unos estudios o formación. Por eso en este blog siempre nos vamos a referir a currículum vitae (para abreviar currículum).

Como decíamos, vamos a reflejar todos nuestros datos personales, de formación, de experiencia laboral, y otros que pueden ser de importancia a la hora de ocupar un puesto de trabajo. Entonces, en función de cómo podemos continuar en el proceso de selección o, por lo contrario, ser descartados. Pero, en la mayoría de los casos, la eliminación no es porque no valgamos para el puesto, sino que hemos presentado mal nuestra “historia de vida”.

Lo que tenemos que lograr, a través de nuestro currículum, es llamar la atención de la persona que lo está leyendo (el seleccionador). No quiere decir que presentemos un currículum lleno de flores, de colores o con música, sino que vean claramente que somos la persona adecuada para el puesto que quieren cubrir.

Lo que nunca tenemos que olvidar es que el objetivo primordial de un currículum es “obtener la entrevista”. Si no te llaman para la entrevista, ese currículum no vale.

Empecemos tener unas ideas básicas para que mi currículum no sea uno más del montón que se acumulan de las mesas de los departamentos de recursos humanos, sino que destaque de mis colegas de profesión o de mis competidores. Por eso mi currículum tiene que ser claro, conciso y estar bien estructurado.

Lo que nadie se da cuenta es que cuando redacta su currículum tiene que pensar en quién lo lee. Ponte en su lugar. Tú lo has leído, te lo sabes y conoces lo que has hecho, pero cuando alguien de selección lee tu currículum, lo hace por primera vez. No tiene ni idea de quién eres. Así que tu currículum es la mejor tarjeta de presentación.

Lo que no tienes que hacer es llenar por llenar, escribir frases inútiles, que no aportan nada, no pongas frases hechas,…  aprovecha el espacio para poner lo que si interesa, lo que vale la pena.

Cuida la presentación. Es la tu imagen lo que está en juego. No lo hagas a mano (salvo que te lo pidan), ni colores ni letras exóticas. No faltas de ortografía. Demuestra que eres un valor añadido a la empresa en la que vas a entrar.

No te olvides de reflejar que cumples los requisitos del puesto. Si conoces el puesto que ofrecen, destaca tu experiencia en ese puesto. Es importante conocer la empresa, así que adáptalo a sus gustos. Eso sí, nunca mientas.

El currículum tiene su estructura

Cada dato tiene que estar en su sitio. Así que los apartados del currículum son:

  • Datos personales. Son los datos de contacto: nombre completo, teléfono de contacto y email, y la fecha de nacimiento. Pon el enlace del linkedin o de otra red social.
  • Formación. La dividimos en reglada (oficial) y no reglada (complementaria).  Tienes que poner el nombre del curso/titulación/estudios, centro, horas de duración, fecha de finalización. Si puedes destaca los módulos o la especialización. Ordénalo de lo más reciente a lo más lejano. La formación complementaria es la que complementa la que te da la cualificación para ese puesto. Pon los que más se relacionen con el puesto y no llenes de montón de cursos que no tienen nada que ver.
  • Experiencia. El puesto, la empresa, sector, el tiempo que estuviste, las funciones, tareas y responsabilidades que hiciste. Destaca a aquella que esté relacionada con el puesto y no dés nada por supuesto.
  • Idiomas. Qué idiomas conoces y en qué grado los dominas, si los hablas y escribes. Insistimos, no mientas, te pueden hablar en el idioma que hayas puesto en el curriculum en mitad de la entrevista.
  • Informática y redes sociales. Señala aquellos conocimientos informáticos que poseas: sistemas operativos, procesadores de texto, hojas de cálculo, bases de datos, diseño gráfico, internet, etc.
  • Otros datos de interés. Este apartado es opcional. En él puedes incluir otros datos interesantes destacar, pero difícilmente encuadrables en los apartados anteriores, tales como: carnet de conducir, vehículo propio, movilidad geográfica y laboral, etc.

Lo normal que está sea la estructura y el orden, pero, como tienes que adaptar el currículum a la empresa y al puesto, recuerda que puedes cambiarlos. Si tienes más experiencia, lo destacas primero, y después pones la formación, por ejemplo.

Para finalizar, es importante que tengas claro que tu currículum no es tu biografía. Escribe solo las experiencias que consideres importantes.

Espero que el post de hoy te haya ayudado. Recuerda que si te puedo ayudar como orientadora profesionalponte en contacto conmigo.

Autora. Isa Loureiro. Orientadora Profesional.

 

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