Se tuerce la entrevista, ¡corrígela!


Por mucho que prepare una entrevista puede ocurrir que se tuerza de un momento. Hablaremos de cómo corregirlo.

Las entrevistas se pueden torcer por múltiples causas. Sin embargo, tienes que tener en cuenta que para ti la primera o única, pero para el entrevistador sea la mil. Así que el entrevistador está muy cansado de oír lo mismo: soy responsable y me gusta trabajar.

Otra causa, es que el entrevistador ya tenga su candidato, y no le queda otro remedio que acabar con las entrevistas ya concertadas, así lo que digas no valdrá mucho para ser seleccionado.

Puede ocurrir, también, que el entrevistador esté tan aburrido de escuchar lo mismo a todos los entrevistados. Y lo que esté deseando es acabar.

Bien, lo importante es darle la vuelta. Que el entrevistador vuelva a la entrevista o, mejor, si has metido la pata, poder corregirlo en la misma entrevista.

Hablamos de unos truquitos para ser seleccionado.

Rescata la respuesta

Estoy segura que hemos metido la pata en una respuesta. Nos ha pasado a todos. Pero lo importante es arreglarlo. Vuelve a reformular tu respuesta con una coletilla que diga algo así como… quiero añadir… y es cuando puedes decir lo que querías decir.

Si te has equivocado de nombre o te ha caído algo o has roto algo, ahí lo que tienes que hacer es pedir perdón, y darle un toque de humor, es lo que te queda.

Ante todo mantén la calma. Es lo difícil, lo sé, pero inténtalo. Lo más normal es que el entrevistador acepte tu respuesta sin problemas. Y eso te dará confianza para continuar con la entrevista.

Ten en cuenta que se te valorará porque no es importante cometer errores, lo importante es ver cómo los manejas y resuelves las situaciones.

Eres el mejor para el puesto

Lo tenemos claro, por eso vamos a la entrevista, ¿no? Si durante la entrevista el entrevistador dice que eres el mejor cualificado, ¡Peligro! Porque en el mundo empresarial esa palabra (cualificado) quiere decir muchas cosas. Entonces, eres tú el que tiene que defender que eres el mejor para el puesto, no el mejor cualificado.

Tendrás que usar tu arte. Al conocerte bien, sobre todo tu vida laboral, te ayudará. Destaca tus fortalezas (donde eres fuerte y puedes aportar a la empresa) y, por supuesto, reduce tus debilidades.

Si tu deseas el puesto y realizar tu trabajo, estar sobre o infa cualificado no tiene porque ser la razón por la que debes estar descartado en el proceso.

Haz la pregunta oportuna

Cuando veas que la entrevista baja de intensidad o que el entrevistador pierde la atención sobre tus respuestas, es el momento de retomar la entrevista haciendo una pregunta. La pregunta tiene que darle la vuelta a la entrevista y llevarla  tu terreno o a dónde tú quieras ir. Piensa ¿qué es lo que más te gusta de trabajar aquí? Lo que estás obligando al entrevistador es a que hable y te dé una respuesta directa, y volverá a ti otra vez.

Decirte que cuando hables, hables lo menos posible, concreta y vete al grano. Trata de obtener una mejor idea de tu rol en la empresa. Si no presta atención, es lo más normal que esté pensando en otra cosa que no eres tú. Entonces, dale la vuelta y lleva la entrevista a tu lado.

¿Si me doy cuenta que ha ido de pena la entrevista cuando salí de ella?

¿Cómo lo arreglo? Redacta un email donde expongas de manera honesta los problemas que tuviste durante la entrevista. Agradécele el tiempo que te dedicó pero, sobre todo, úsala para emendar los errores de la entrevista.

La verdad, en estos casos, el objetivo que te tienes que plantear, es conseguir la segunda entrevista, otra oportunidad para poder demostrar que eres el mejor para el puesto.

Lo normal es llamar al entrevistador con la escusa de si han cerrado el proceso de selección. Lo que suele decirse es que no envíes email. Pero yo creo que no hay problema que lo hagas, pero primero llama. Si no eres capaz de hablar con él, mándale un email.

Si tienes esa segunda entrevista, analiza la situación. ¿Por qué fallaste? Por no prepararla, por no conocer la empresa, conocer sus productos, conocer a que se dedican, no conocías tu currículum,…

Recuerda: vale la pena intentarlo de nuevo. Una entrevista de trabajo que fue mal puede parecerte una pesadez en el momento. Sin embargo, puede ser una gran experiencia para corregir en la próxima. Procura que no vuelva a ocurrir.

Espero que te haya gustado el post de hoy. Recuerda que si te puedo ayudar como orientadora profesionalponte en contacto conmigo.

Autora. Isa Loureiro. Orientadora Profesional

 

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