¿Puedo rechazar una oferta de empleo?


Llevaba un mes sin publicar. No por nada, sino que no he podido. También este descansito me ha venido bien para pensar y preparar más post.

Hoy empezaremos por si tengo que decir NO o aceptar sin más una oferta de trabajo.

Si la oferta de trabajo no cumple mis expectativas y “económicamente” te lo puedes permitir, por qué aceptar la oferta. Incluso el rechazar la oferta, puede un impulso para mejorar tu carrera profesional.

Sé que decir esto es un poco provocador, sobre todo, en este blog que es para ayudarte a buscar trabajo y para las personas que están buscando un empleo.

Pero es verdad, hay ofertas que son inaceptables. Pero puede ser que por las circunstancias personales y/o laborales se acepten. Pero la alternativa de decir NO puede ser la mejor opción.

Como en todo en la vida, hay que procurar que ese NO, no se vuelva en mi contra. Por ejemplo, si una empresa tiene una oferta, que por el motivo que sea no se ajusta a tu perfil, puedes rechazarlo, con toda la normalidad, explicando el motivo, la empresa puede entenderlo, y puede llamarte para otro puesto que se ajuste a tu currículum. Por lo tanto el NO te salió Si.

La verdad, es que si aceptas un puesto de trabajo que no te gusta, en la que no encajas, en las que las condiciones tanto laborales como económicas no las vas a poder mantener a medio plazo (supongamos un año), lo único que estás haciendo es huyendo.

Tener un empleo significa cubrir dos necesidades: la profesional y la económica. Se debe rechazar una oferta cuando no se ajuste a tu plan de búsqueda y no encaje en tu vida personal, pero soy la primera en entender que situación económica y/o las cargas familiares me obliguen a decir SI cuando lo que querías decir NO.

Explicado esto, lo que quiero hoy es que hablemos de los pros y de los contras de rechazar la oferta.

Tenemos que conjugar dos ámbitos. Por un lado, como me veo yo como profesional y lo que puedo hacer y aportar a la empresa. En segundo lugar, a donde quiero llegar y lo que quiero hacer de mi vida.

Hay límites éticos y legales. Estos son suficientes para decir NO a una oferta. En los procesos de selección que algunas empresas utilizan pueden hacerte sentir atacado o ridiculizado. Es decir, no adecuado para el puesto. Dices que No a la oferta porque piensas que es así la forma de trabajar en la empresa.

Cuanta más vida laboral, es más fácil rechazar la oferta. No hay empleos ni buenos ni malos, sino aceptables o no. Lo que si tenemos claro es que el mercado de trabajo ha cambiado. Tenemos claro que no vamos a trabajar en el mismo sitio lo que me queda de vida laboral. Lo que si nos va importando es planificar mi futuro profesional. Salvando las necesidades económicas (que hablamos antes) está llevando a más profesionales a rechazar ofertas.

Una razón para decir NO a una oferta es valorar qué oportunidades me puede cerrar este empleo nuevo.  Seremos realistas. Mientras estoy en este puesto, no puedo hacer otras cosas que me van a ayudar a aceptar el que quiero. Por ejemplo, si tengo que reciclarme para optar al trabajo que busco. Lo que provoca que retrase mi incorporación al puesto que quiero.

Por otro lado, si el puesto aceptado es más bajo a mi perfil, puede ocurrir (según la leyenda urbana del mundo de buscar trabajo) que “tenga una mancha en mi currículum”.

En este tema soy muy crítica. Creo, y estoy convencida, que dentro del mercado de trabajo, hay trabajo. Creo que no se puede penalizar a nadie porque en un momento de su vida haya aceptado trabajos no acordes con su currículum. Creo que ese trabajo “no acorde” te da la oportunidad de aprender algo que si no lo hicieras no lo aprenderías. Por eso, tener un trabajo por debajo de una categoría laboral, no hace daño a nadie. Yo prefiero trabajar a estar sin hacer nada.

En estos momentos, hay personas que quieren entrar en una empresa, por los motivos que sean. Pero el puesto o las condiciones que se ofrecen no se ajustan a lo que pensabas. En estos casos, no hay problema de que dejes claro, justificándolo, que puedes aportar más en otro puesto o en otras condiciones, pero dejando la puerta abierta a que te llamen para cuando haya otra vacante en la empresa.

Si estás en situación de cambio de profesión u oficio, también decir que necesitas un periodo de aprendizaje o adaptación a ese nuevo puesto.

Lo que es si es verdad, es que nadie puede permitirse el lujo de perder oportunidades laborales. Todos podemos estar en situaciones de búsqueda de empleo. Por eso es mejor ser receptivo, escuchar y no encerrarse en uno y, sobre todo, no cerrar la puerta a ninguna oportunidad.

Por eso, cuando dices NO a la oferta sin arrogancia, ni prepotencia, pero con honestidad, la empresa puede cambiar de oferta, y te tendrá en cuenta para otro puesto.

Lo que sí sé en este mundo de la selección, es que la empresa valora más a un candidato que intenta mejorar su empleo que a otro “como no tengo nada”. La razón es que si él crece, la empresa crece.

Por eso, para finalizar, te diría que “aceptar que el trabajo de hoy es un paso hacia otro mejor mañana”.

Finalizo, espero que el post de hoy te ayude y si te puedo ayudar como orientadora profesional, contacta conmigo

Anuncios

Un pensamiento en “¿Puedo rechazar una oferta de empleo?

Los comentarios están cerrados.