No tuve tiempo


En septiembre empieza el año. Sí. Como nos pasa en año nuevo, en septiembre nos marcamos unos propósitos que siempre son los mismos: dejar de fumar, estudiar inglés, ir al gimnasio, etc

En mi profesión, estamos en temporada alta. Se colapsan las oficinas de empleo y los centros de empleo y formación de los ayuntamientos por el aumento de peticiones de cita con los orientadores laborales.

¿Por qué? Simplemente, para buscar trabajo.

Así que empecé con las citas. Por eso hoy me puse a escribir este post.

Cuando empiezo la entrevista de orientación quiero conocer a la persona que tengo delante. Aunque me dé su curriculum, no lo leo porque quiero que me cuente, con sus palabras, quién es (profesionalmente) y de qué quiere buscar trabajo.

Me dice. Yo escucho. Voy preguntando. Y la persona va respondiendo. Es decir, mantenemos una conversación.

Pero hay una respuesta que siempre se repite en la mayoría (porque nunca son todas) de las personas que oriento que es: No tuve tiempo.

Es una respuesta que llevo 17 años escuchando y aún me choca cuando la escucho en una sesión de orientación laboral.

Quiero hoy reflexionar, a mediados de mes de septiembre, aún no empezaron el cole nuestros menores. Ya empezaron la universidad nuestros mayores.

Estoy convencida que una persona acude a una sesión de orientación laboral, lo que busca son respuestas a preguntas. Y los orientadores (yo la primera) queremos que respondas tú a las preguntas.

Me da sensación que “buscar trabajo” no hemos asumido que es un trabajo. Requiere un horario, un lugar, una planificación, una organización, una ayuda. Es decir, un tiempo.

Creo que lo que nos impide trabajar en nuestra búsqueda de empleo es la gestión del tiempo, de nuestro día a día. Y sobre todo: mañana lo haré…

No es el no tener información. No es no tener dónde mirar ofertas o no tener un listado de empresas para enviar el curriculum. No es no tener un ordenador o no tener una conexión a internet. No es no tener Linkedin o no tener ofertas adaptadas a mí en Infojobs.

Lo que impide que no encontremos un empleo o por lo menos que no nos llamen para entrevista, se resume en 3 palabras: No tuve tiempo.

Cuando una persona que está en situación de desempleo, me dice que está deprimida, desmotivada, aburrida, cansada, y demás. Yo le comento, con toda mi buena voluntad, que salga a caminar, que quede con amigos, que procure comer mejor, beber más agua, … que se organice el día, que le será mucho mejor.

La respuesta a menudo (no siempre) es la misma: No tengo tiempo.

Por eso, llego a la conclusión que todo está antes del buscar el empleo. En trabajar por encontrarlo. En prepararme para poder hacer mejor. Es decir: No tengo tiempo.

No es suerte encontrar un empleo o que te llamen para una entrevista. Es simplemente, haberle dedicado tiempo para conseguirlo.

un nuevo propósito para este nuevo curso es:

tener tiempo para buscar trabajo

Espero que el post de hoy te haga reflexionar sobre la gestión de tu tiempo.

Finalizo, espero que el post de hoy te ayude y si te puedo ayudar como orientadora profesional, contacta conmigo

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De qué buscas trabajo


Muchas de las personas que oriento, cuando les pregunto de qué buscan trabajo, me dicen: “de cualquier cosa”.

Entiendo que los tiempos que estamos viviendo, la necesidad de tener un trabajo es vital para todas las personas, tanto mayores y jóvenes como hombres y mujeres, podamos aportar a nuestra sociedad. Un trabajo es ganar legalmente un dinero, pero también es tener un horario, relacionarme con otras personas, poder sentirte útil, etc.

Pero buscar un trabajo de “cualquier cosa” es un error muy común entre las personas que están desempleadas. Lo que demuestra es que quieren trabajar, por supuesto, pero también me dicen que están desesperados. Y eso, a la hora de afrontar el buscar un trabajo, no es bueno, porque no deja ver el camino.

Si es tú caso, no te preocupes, no pasa nada. Solo que tienes que ponerte a saber de qué buscas trabajo o qué es lo que quieres hacer.

Eso, si, a esto le tendrás que dedicar tiempo, ni mucho ni poco, sino tiempo, pero vale la pena, lo creo.

Lo primero que tienes que hacer es una autoevaluación. Conocerte. Puedes hacer un DAFO y un CAME

La razón primordial es conocer tus intereses, tus habilidades, tus conocimientos, tus competencias, y más.

Puedes hacer una lista en lo que eres bueno y en aquello en el que no eres tan bueno. Relacionalo con ocupaciones que consideres pertinentes.

Con lo que hemos hecho anteriormente, podemos elaborar nuestra lista de ocupaciones preferidas.

No pongas más de 10, pero no menos de 5. Agrúpalas por funciones (tareas). Si no sabes cómo elegir, te voy a contar un truco. Haz diferentes listas, en distintos momentos, en un papel y a mano. Por ejemplo: hoy por cuando leas este artículo; después de 24 horas; después de 24 horas; recógelas todas y marca las que coincidan. Y esa es la lista. De todas formas, la lista la puedes cambiar cuando quieras.

Ya tenemos las ocupaciones objeto de la búsqueda de empleo

Una vez que tenemos las ocupaciones, tenemos que mirar los requisitos (de formación y de otro tipo), la situación de empleo, las oportunidades, la remuneración, etc.

Para hacer esto, podemos consultar el INCUAL en donde está el Catálogo de Cualificaciones Profesional, Cualificaciones Profesionales en el CNCP 

Para consultar la remuneración y las condiciones laborales del sector, puedes consultar los convenios laborales, que pueden ser nacionales, provinciales o de empresa.

Una vez que tengamos toda esta información, que te ha llevado un tiempo, pero no perdido, tenemos que ver las ocupaciones de las que cumplen los requisitos, las que me pudo cumplir, las que se adaptan a mi horario y condiciones laborales, etc.

Por ejemplo, si me requiere carnet de conducir, pues lo puedo sacar. Si una característica del trabajo es trabajo por turnos, tendré que organizarme. Entonces, la lista la modificaré, quitando aquellas que no me convenzan. Y aplazando aquellas que necesito realizar la formación, por ejemplo.

También te puede ayudar el hablar con amistades o conocidos que trabajaran en esas ocupaciones y/o empresas para que te contaran de cómo se trabaja, cómo es el día a día, o cualquier cosa que te puede ayudar.

Ahora, con toda la información, tienes que ser capaz de saber de qué buscas trabajo.

Lo que tienes que tener en cuenta es que no puedes desesperarte, desmotivarte, si las conclusiones a las que llegas no son las que deseabas. Pero, si te pasa esto, debes continuar.

Entonces, ahora empezamos a hacer nuestro plan de acción para buscar trabajo de lo que has elegido.

Finalizo, espero que el post de hoy te ayude y si te puedo ayudar como orientadora profesional, contacta conmigo

Lo primero al buscar trabajo


Las personas que empiezan a buscar trabajo, lo primero que hacen es elaborar un currículum “chulo”. Con buena foto, a colores, con buena calidad, etc.

El currículum relata de manera cronológica todo lo que estudiamos, trabajamos y en que empresas estuvimos. Añadimos que tenemos el carnet de conducir y coche, además de disponibilidad geográfica y flexibilidad horaria.

Empezamos a repartirlo como si fuera un folleto de la oferta del día del supermercado.

Lo que tenemos que hacer antes de nada es definir nuestro objetivo: de qué buscamos trabajo.

En función de cuál sea nuestro objetivo, así tendremos que elaborar nuestro currículum. También estableceremos un plan de acción para buscar un trabajo.

Lo que vamos a hacer es un análisis del puesto y del entorno de trabajo de cada uno de los puestos en lo que queremos optar. Una vez obtenida la información (formación requerida, funciones desempeñadas, horario, condiciones económicas, etc) empezamos a elaborar nuestro currículum adaptado a ese puesto y a esa empresa.

Empecemos a responder:

  • Puesto de trabajo quieres buscar en la actualidad
  • Dentro de 2 años
  • Formación requerida para el puesto/s
  • Tareas a desempeñar
  • Competencias profesionales. Las dividimos en dos grupos:
  • Competencias técnicas. Relacionadas con el trabajo con cosas, con herramientas, máquinas, programas y aplicaciones informáticas.
  • Competencias comerciales y relación con los demás. Todas las relacionadas con el trabajo con personas, trato con clientes, proveedores, trabajo en equipo, etc.
  • Cualidades personales del candidato. Como son autonomía, motivación, tolerancia al fracaso, extrovertido, capacidad de concentración, vestimenta, etc
  • Información adicional al puesto: horario, sueldo, desplazamiento, sexo, idiomas, etc.
  • Información sobre el entorno del puesto y de la empresa: conocer el tamaño de la empresa, distribución de los lugares de trabajo, problemas del sector o del puesto, etc.
  • Clientela y proveedores: cliente final, cliente empresa, qué necesidades resuelves, los proveedores son muchos o único, etc
  • Objetivo de la empresa, que necesidad cubre al cliente
  • Jerga propia del puesto y del sector. Léxico especifico.
  • Dónde buscan a los trabajadores, cómo realizan la selección.

Y muchas más ….

Como obtengo la información:

  • Google
  • Webs corporativas
  • Cualificaciones Profesionales del Catalogo Nacional por Familia Profesional. Encontramos una clasificación de las profesiones más relevantes, detallando su formación y competencias necesarias para el desempeño.
  • Ofertas publicadas. Busca las ofertas en portales o metabuscadores para ver los requisitos que demandan las empresas.
  • Habla con personas que trabajan en ese oficio o puesto o empresa para que te cuenten cómo trabajan y cómo es la empresa.

Para finalizar, tenemos que ver que nuestra experiencia laboral es muy valiosa. Podemos hacer una simulación de imaginarnos que somos los que vamos a contratar. Qué demandaríamos, qué pediríamos, qué nos interesaría de un trabajador para nuestra empresa.

No te mientas, no vale la pena.

Con toda esta información vamos a definir un objetivo, planificar la búsqueda de empleo, diseñar una estrategia, elaborar un currículum para el puesto, realizar la formación y cualificación necesaria, contactar con nuestros empleadores, analizar el proceso de selección.

Buscar trabajo no es una foto chula, un currículum con colores, ni un enlace en un perfil. Que la empresa te valore como candidato es algo más.

Espero que el post de hoy te haya ayudado. Si te puedo ayudar como orientadora profesional contacta conmigo

Buscar trabajo es muy duro


Hoy quiero darle un toque humano a la búsqueda de empleo. Sé que buscar trabajo es muy duro y solitario.

Estoy convencida que si le diéramos el lado humano a la selección de personal, nuestra sociedad seria un poquito mejor.

Lo que me planteo es que la falta de respuesta cuando envías el currículum o no contestar al resultado del proceso de selección o entrevista, lo que provoca es la desesperación de la persona que busca un empleo. Y cuando se repite, día a día, lo que hace es que se abandone lo de buscar trabajo.

Siempre diré que buscar trabajo es muy duro. Lo fue siempre, pero ahora además de ser duro es muy complicado. No hay ofertas. Y las ofertas que hay, se presentan demasiados candidatos. Por lo que la búsqueda de empleo se ha convertido en una carrera de obstáculos.

En estos tiempos las personas que buscan trabajo lo tienes que afrontar con voluntad, constancia, fuerza y mucha positividad. Además de pedir ayuda a los orientadores laborales.

Sin embargo, hoy la búsqueda de empleo es un camino competitivo. La tardanza en lograr un nuevo trabajo provoca que las personas pierdan su motivación, aparezca la desesperación, etc.

Cuando una persona envía su currículum a una empresa para responder una oferta o ofrecese para ocupar un puesto, la empresa en ningún momento responde. Y cuando descarta a un candidato (sobre todo al final del proceso de selección) no explican el por qué de su decisión.

La falta o nula información en los procesos de selección, lo único que provoca que el candidato tenga que “imaginarse” que es lo qué buscan las empresas y qué ellos no tienen. Por mi experiencia esa imaginación llevan a pesar a los senior que quieren jóvenes para pagarles poco, y los jóvenes que quieren “personas con más experiencia”.

Desde la orientación laboral, en concreto en este blog, se afirma que hay que adaptar el currículum a cada oferta y a cada empresa. No envíes currículum masivos, a cualquier oferta, a todas las empresas. Va a seguir siendo muy difícil que encuentres un trabajo, pero te vas a desmotivar antes.

Si el candidato se lo trabajó. Adapto el currículum, se envío de acorde a la oferta, pasó la primera criba, llego a la entrevista, …. Por qué no decirle la razón por la que no se seleccionó. Sobre todo cuando la persona llama (o envía email) para preguntar si han finalizado el proceso.

Sé que en estos tiempos, las personas que están seleccionando están desbordados. Sé que hay muchas empresas que, por su tamaño, el encargado de la selección es la misma que se encarga de otra/s tarea/s. Y al final de la jornada “no voy a llamar ni enviar email a xxx personas, porque no puedo más”.

Por otro lado, sé que hay grandes profesionales en la selección de candidatos. Sé que todas las ofertas se realizan con el mayor respecto para el candidato. Pero también sé (y estos profesionales también lo saben) que no todos lo hacen. No puede ser una excusa la falta de recursos para realizar la selección.

Yo no quiero que se respondan personalmente a todos los candidatos de una oferta, ya que nos podemos pasar una jornada laboral realizando esta tarea, y hay más funciones que tenemos que finalizar. Pero tienen que ponerse en el lugar de la persona que ha realizado un esfuerzo en enviarle su currículum.

Qué pasaría si un cliente potencial realiza una consulta o pide un presupuesto, seguro que se contesta, aunque saben que la venta no la van a cerrar. En la selección de personal es lo mismo. Además la persona descartada también puede ser un cliente potencial.

A las personas que buscan trabajo, les obligan a que tengan competencias “humanas”. Estamos cansados de oir que: las empresas son familias, los trabajadores somos personas, queremos empresas más humanas, …. Y cuando realizamos la selección se olvidan toda esa “humanidad”.

Estar buscando trabajo es un trabajo muy duro. Lo único que quiero pedir desde mi pequeño blog es que seamos más humanos a la hora de seleccionar. Nuestras empresas son parte de nuestra sociedad. No hagamos una sociedad sin sentimientos.

Espero que el post de hoy te haya ayudado. Si te puedo ayudar como orientadora profesional contacta conmigo

Autora. Isa Loureiro. Orientadora Profesional.

Busca ofertas en Google


Para buscar ofertas en Google tienes que configurar las alertas de Google. Este servicio te avisará de las ofertas en las que estás interesado.

Lo que hace es enviarte un email cuando Google encuentra entre páginas web, noticias, portales, etc. lo que tú estás buscando.

Vamos a ver cómo hacerlo:

  • Tienes que tener una cuenta en Google.
  • Activar la alerta: https://www.google.es/alerts
  • En la “Consultas de búsqueda” pon la palabra o clave que te interesa. Ejemplo: ofertas trabajo Madrid, ofertas empleo Madrid, ofertas empleo orientadora, …. Si pones la palabra entre comillas, la búsqueda se centrará más: “oferta empleo camarero”
  • Los resultados que quieres recibir. Marca “todo”. Así te enviarán desde vídeos a entradas en foros.
  • En “Frecuencia” es cuántas veces quieres recibirlas. Puedes elegir que te informe cada vez que haya novedades para tu criterio de búsqueda, o bien recibir un resumen diario o semanal. Elige “diario”.
  • Cantidad. Indica los mejores resultados.
  • Dirección email: donde quieres recibirlos.

Para acabar la configuración (y también el artículo de hoy) vamos a ver unos trucos para que la búsqueda sea más efectiva.

Con el (-) delante de la palabra significa que no quieres incluir la palabra en la búsqueda.

Limitar “site” son los resultados de ese sitio. Por ejemplo, site:infojobs.es

Si lleva un guión (-) excluye sitios específicos. Por ejemplo, -site:forocoches.es (Buscará en todos los sitios, excepto en forocoches).

Recuerda de usar las palabras entre comillas para concretar. Así busca resultados exactos, elimina sinónimos, variaciones ortográficas.

Espero que el post de hoy te haya ayudado. Recuerda que si te puedo ayudar como orientadora profesional contacta conmigo

Autora. Isa Loureiro. Orientadora Profesional.

Un trabajo puente ¿sí o no?


En las citas de orientación me comentan que les ofrecen trabajos que “en condiciones normales” no hubieran aceptado. Siempre digo lo mismo: “mejor es estar dentro que fuera”. Lo digo porque creo que “el trabajo trae trabajo”.

Estos trabajos los llamamos en orientación laboral: “trabajos puente”

Me refiero a trabajos que no tienen nada que ver con mi oficio ni mi profesión ni mi búsqueda, pero “mientras no me sale de lo mío” o “mientras termino lo que estoy estudiando o preparando”  me vale.

Se buscan o se aceptan estos “trabajillos” mientras estás estudiando (dependienta, teleoperador, cuidar niños…) o preparando oposiciones (dar clase en academias o en casa).

En los casos anteriores, la verdad que llamarlo trabajo-puente puede entenderse que “es el trabajo que va entre el anterior y el nuevo”. Pero yo a estos lo llamo “trabajillos”. Me dan dinero (que todos trabajamos por dinero), pero no me ayudan a adquirir cualificación o/y experiencia relacionada con mi oficio o profesión.

Sin embargo, la mejor definición de “trabajo-puente” es cuando quieres cambiar de profesión o estás estudiando o preparando algo y accedes a un trabajo que sí guarda relación con lo que tú estás buscando. Por ejemplo, podría ser un trabajo-puente, que yo trabajo de auxiliar de —- mientras no termino el curso, el ciclo de FP o la universidad. Puedo aportar esta experiencia como ampliación de mi currículum o entrada en un sector o profesión nueva.

Pero la mayoría de las personas que me lo comentan, lo hacen porque le surgen trabajos que son inferiores a su cualificación profesional (pero dentro de su profesión). Desde mi punto de vista, te ayudan a estar en el sector, mientras no sale la oferta que buscas. De todas formas, lo más normal es que ese puesto inferior puedas acceder al tuyo superior, cuando la empresa lo requiera.

En estos trabajos puente añado el voluntariado. Puede ocurrir que como a mí no me sale un trabajo, estoy desempleada, y además estoy agobiada, me puede ayudar llevar colaborar con alguna ONG. Te va a servir como experiencia y formación.

Desde mi punto de vista, creo que todos los trabajos son buenos. Creo que no hay trabajo bueno ni malo, sino trabajo. Todos, con duración más corta o más larga, los podemos incluir en nuestro currículum. Digan lo que digan, el trabajar es valorado por la empresa.

El problema para las personas que oriento es cómo lo cuento en una entrevista, porque hay un rumor que “si coges un trabajo que no es acorde con lo tuyo, no te valoran y no te cogen”.

Eso es mentira. Siempre digo que “eres tu quien pierde el trabajo”. Así que si te preguntan qué has hecho en este tiempo, por qué has cogido un trabajo menor, por qué estás trabajando en ese sitio o en eso, la respuesta es fácil: quiero trabajar.

Lo argumentas con autoestima. Di lo que quieras, pero siempre transmitir que es una experiencia laboral que me ayuda a conocer (una función o tarea), tengo la oportunidad de complementar mis estudios o formación con una experiencia profesional, entré para poder ascender en la empresa y al final no hubo esa oportunidad, etc.

Nunca digas algo así como “no había otra cosa” (con actitud de frustración). Tampoco transmitas que cambias de trabajo como de calcetines. Sino que quieres “algo estable”, que vas a continuar, que te gusta el trabajo que te está entrevistado, etc.

Bien, ya termino. Espero que te haya gustado el post de hoy. Recuerda que si te puedo ayudar como orientadora profesionalponte en contacto conmigo.

Autora. Isa Loureiro. Orientadora Profesional