Busca ofertas en Google


Para buscar ofertas en Google tienes que configurar las alertas de Google. Este servicio te avisará de las ofertas en las que estás interesado.

Lo que hace es enviarte un email cuando Google encuentra entre páginas web, noticias, portales, etc. lo que tú estás buscando.

Vamos a ver cómo hacerlo:

  • Tienes que tener una cuenta en Google.
  • Activar la alerta: https://www.google.es/alerts
  • En la “Consultas de búsqueda” pon la palabra o clave que te interesa. Ejemplo: ofertas trabajo Madrid, ofertas empleo Madrid, ofertas empleo orientadora, …. Si pones la palabra entre comillas, la búsqueda se centrará más: “oferta empleo camarero”
  • Los resultados que quieres recibir. Marca “todo”. Así te enviarán desde vídeos a entradas en foros.
  • En “Frecuencia” es cuántas veces quieres recibirlas. Puedes elegir que te informe cada vez que haya novedades para tu criterio de búsqueda, o bien recibir un resumen diario o semanal. Elige “diario”.
  • Cantidad. Indica los mejores resultados.
  • Dirección email: donde quieres recibirlos.

Para acabar la configuración (y también el artículo de hoy) vamos a ver unos trucos para que la búsqueda sea más efectiva.

Con el (-) delante de la palabra significa que no quieres incluir la palabra en la búsqueda.

Limitar “site” son los resultados de ese sitio. Por ejemplo, site:infojobs.es

Si lleva un guión (-) excluye sitios específicos. Por ejemplo, -site:forocoches.es (Buscará en todos los sitios, excepto en forocoches).

Recuerda de usar las palabras entre comillas para concretar. Así busca resultados exactos, elimina sinónimos, variaciones ortográficas.

Espero que el post de hoy te haya ayudado. Recuerda que si te puedo ayudar como orientadora profesional contacta conmigo

Autora. Isa Loureiro. Orientadora Profesional.

Responde bien a una oferta


Muchas personas que oriento me dicen que envían directamente el currículum por email sin una presentación. Y eso, para mí, es un error.

Cuando respondemos a una oferta (incluido en Infojobs) tenemos que hacer “nuestra carta de presentación” que es el email.

Aunque sea un email, y no una carta en papel, no quiere decir que cuidemos los detalles.  Tenemos que saber que cómo nos presentamos, así nos van a ver los demás. Diferenciar entre un colega y una persona que nos va a seleccionar.

Sin faltas de ortografía. Evidente, ¿no?. Bien, léelo, pásale el corrector, lo que quieras, pero sin faltas.

Cuida la redacción. La manera de expresarte (demasiado formal o demasiado informal) me dará la imagen de hacerme una imagen de ti. Si está es buena, no hay problema, pero si es negativa, te van a descartar.

Sobre todo, si el puesto es para “comunicarte” con la clientela de la empresa, tu carta de presentación será la “prueba de selección” que los demás puestos no tendrán.

En el apartado “asunto” del email, tienes que poner algo. Quien lo recibe quiere saber para qué le enviaste el email. Si se trata de una autocandidatura,  pon algo así como “CV puesto XXXX”. Si lo envías al email general de la empresa puedes poner “Departamento de RRHH/selección de personal/…”.

Si simplemente es para contestar una oferta, en el asunto tienes que poner la referencia o el nombre de la oferta que se trate. Algo así como “Oferta XXXX/ nº referencia/…”.

El email tiene estructura (igual que la carta)

Saludo. Unos buenos días o buenas tardes, no está mal. También puedes poner “Estimado/a Sr/a,” si es muy formal. Nunca un Hola, aunque conozcas a la persona.

Motivo por el que envías el currículum. Si es para contestar a una oferta, pues decirle dónde lo viste, qué oferta, para qué puesto, … Si es una autocandidatura, que quieres optar al puesto XXXXXX.

Tú vales para ese puesto. Lo tienes que tener claro. Yo cumplo los requisitos exigidos porque tienes la experiencia en… o la formación específica… o… lo que sea pero corto (recordamos que el currículum va adjunto).

Provocar la entrevista y participar en el proceso de selección.

Recuerda que tiene que facilitar la lectura de la empresa. No escribas párrafos de más de tres líneas, y que cada uno trate de un tema.

Finalmente, despídete y firma el email. Pon tu nombre completo o por lo menos nombre y un apellido. Pon un teléfono de contacto y email. Solo con el objetivo de que a vista tenga los datos para contactar contigo.

Adjunta el archivo son el currículum. ¿Cómo personalizo mi archivo del curriculum?

Espero que el post de hoy te haya ayudado. Recuerda que si te puedo ayudar como orientadora profesional contacta conmigo

Autora. Isa Loureiro. Orientadora Profesional.

 

¿Me puede ayudarme un blog a encontrar un trabajo?


Cualquier persona puede tener un blog. Solo hace falta que te des de alta en una plataforma y cuando quieras empiezas a escribir. La verdad que tener un blog ayuda en muchos aspectos. Yo ya lo conté que escribo en mi blog todos los días y me ha creado adicción.

¿Por qué escribo en mi blog todos los días?

Pero hoy quiero referirme a tener un blog desde el punto de vista profesional. E intentar que el trabajo que me ocasiona mantenerlo, se compense con la obtención del trabajo que busco o quiero.

Entonces, el blog es una herramienta, pero no profesional, sino de búsqueda de empleo. Estoy convencida que tu puedes ver la diferencia, pero yo no la veo. Porque somos profesionales y especialistas en una materia concreta, y a través de un blog voy a demostrar mis habilidades y conocimientos, tenga o no trabajo en estos momentos.

Sin embargo, en estos momentos, te puedes encontrar en situación de desempleo, pero tienes que pensar siempre como profesionales cualificados en una ocupación y/o un sector. Para mostrarte y para que te vean, un blog es la mejor herramienta.

Lo positivo

Tener un blog te ayuda a llevar mejor la situación de desempleo mucho mejor. En algunos casos, en orientación laboral, he aconsejado a alguien a que se anime, mucho mejor que hacer un curso de algo que no quieres o pasar la tarde viendo la tele.

Estableces una rutina intelectual. Te obliga a estar actualizado en la profesión. Por lo que vas a pasarte un ratito leyendo periódicos y otros blogs. Es decir, obtener información sobre la profesión o el sector. Estarás entretenido.

Al ser un blog profesional, te va a poner en contacto con gente con la que compartís intereses y gustos. Es la mejor forma de ampliar tu red de contactos. Te unirás a sus blog, compartiréis información. Interactúas.

El blog profesional va a ser el mejor currículum. No es estático, sino está vivo. Al publicar tus post podrás mostrar tus conocimientos, lo que sabes hacer, demuestras cómo lo dices, … estás mostrando tu profesionalidad.

El blog tendrá su posicionamiento en internet, con lo que saldrás en las búsquedas. Y cuando lean tu currículum, podrán verte quién eres profesionalmente.

Lo negativo

Da trabajo. Te lo aseguro. Porque tenerlo activo es difícil. No siempre tienes ganas, ni algo que contar, ni tiempo. Te lo digo porque llevo 4 años.

Se adapta a ti. Hay veces que quieres escribir, otras poner videos, otras fotos, otras… lo que quieras. Es la mejor herramienta porque te permite hacer lo que tú quieras.

Eso sí, te obliga a redactar, a cuidar la ortografía, los acentos y las b/v, y más. ¿Es un aspecto negativo escribir y comunicarte bien? No, lo negativo es que es un aprendizaje. Y mientras aprendes (que es todos los días) es difícil, pesado, aburrido, frustante, …. Y te hará abandonar.

Será tu autoestima, hacer algo distinto, aprender, superarte, … que será lo que te haga continuar.

Pasarás por distintas etapas. La euforia por realizar el trabajo bien hecho al pasotismos absoluto por no aumentar las visitas cada día o semana.

No quiero consolarte, pero es normal, llevo 4 años. Pero si quieres hazlo. Si lo haces, hazlo bien. Demuéstrate que puedes. Es la mejor ayuda para levantar la autoestima.

Espero que el post de hoy te haya ayudado. Recuerda que si te puedo ayudar como orientadora profesional contacta conmigo

Autora. Isa Loureiro. Orientadora Profesional.

¿Controlas o gestionas tus emociones en una entrevista?


Cuando hago el taller de entrevista siempre aparecen “eso que no me gusta” como es la falta de paciencia, la no tolerancia, los lloros, las risas, y demás.

Creo que todas son fruto de los nervios. Pero a veces creo que es que no sabemos controlar nuestras emociones.

A mí me da igual como sea cada uno. Porque en la orientación laboral no voy a valorar a nadie por ser simpático o borde. En el mercado laboral, en general, en las entrevistas, en particular, tampoco van a valorar a un profesional por ser “buena gente”, sino no por ser capaz de hacer lo que el puesto demanda.

¡Esa es la cuestión! En una entrevista de trabajo es la primera vez que te ven y te oyen. Lo que vean y lo que digas será lo que valoren de ti.

A mí, sinceramente, lo que me molesta cuando hago las entrevistas (tanto de orientación como los roll-play de entrevista) es la prepotencia, y la mala educación, sobre todo si es gratuita.

Al decirle que ¿por qué hace o dice eso? Lo más normal es que me respondan: Yo soy así. Entonces, le digo eso de “aún estás a tiempo de cambiar”.

Ya habíamos hablado de controlar los nervios durante una entrevista

Entonces, una vez que aprendemos a controlar nuestros nervios ante una entrevista, ahora toca controlar las emociones durante la entrevista.

Recuerdo, durante una época de mi vida, como las emociones me superaban, incluso me resultaba muy difícil poder parar algunas de ellas. Era como si mis emociones tuvieran vida propia.

Decidí un día, taparlas, que no se notasen. Estaba orgullosa de ello. Me sentía muy bien porque era capaz de controlarlas y, por otro lado, había conseguido que me controlaran ellas a mí. Era un pequeño logro.

Sin embargo, tanto era el control, que entre mis compañeros y entre las personas orientadas, empecé a tener “fama” de fría y distante. Me volví a sentir orgullosa, porque había dejado de ser “la llorona”. Ya dije que era un pequeño logro.

No me emocionaba, no reía, decía lo que opinaba, pero la impresión que tenían las personas de mi alrededor era que no empatizaba.

La cara agradable y simpática lo dejaba para “mi vida privada” y para “quién yo quería y se lo merecía”.

Pero bueno, reconozco para mí era un gran esfuerzo, que viéndolo desde la perspectiva de los años, me resultó muy duro. Entonces, empecé a saber un poco más entre la diferencia entre gestionar o controlar las emociones.

De todo lo que he aprendido lo puedo resumir en los siguientes puntos:

Al controlar lo que hacemos es reprimir una emoción que está desajustada (o así creemos nosotros) por su exagerada reacción. La situación típica de cuando “se nos saltan las lagrimas” por algo que nos emociona (una peli, por ejemplo), sin poder evitarlo ante situaciones que no observen la suficiente importancia como para que se produzca esa reacción.

Recordamos que las emociones son reacciones psicofisiológicas que representan modos de adaptación a ciertos estímulos del individuo cuando percibe un objeto, persona, lugar, suceso o recuerdo importante. (Wikipedia).

Por lo contrario, en la gestión de las emociones somos plenamente conscientes de lo que nos va a suceder y sabemos qué tipo de emoción tendremos en función al estimulo que recibamos.

Cuando controlamos nuestras emociones, lo único que sentimos es que una emoción que nos parece incontrolable, de la cual no podemos hacer nada, una vez que aparece en una situación. Un ejemplo puede ser el pánico o el miedo.

Por lo contrario, cuando gestionamos las emociones sabemos de qué manera hacemos esa emoción y los efectos físicos que van con ella. Con lo cual, conocemos en qué punto estamos cuando empezamos a notarla. Podemos (somos capaces) de modificarla para llegar a donde queremos ir. Por ejemplo, estoy viendo una peli, y no es momento de acabar llorando. Empiezo a sentir como me “vienen las lágrimas”, controlo yo la situación.

Lo normal que hacemos cuando controlamos nuestras emociones es que dirigimos todos los esfuerzos para ocultarla, y eso no nos sienta bien. Lo que estamos haciendo es centrarnos en la parte negativa de la emoción.

Al controlar las emociones, lo que hacemos, sin querer, es sacarla cuando nos venga bien. Es decir, podemos comprobar que junto a esa emoción aparece otra u otras que pasarán desapercibidas al estar sólo pensando en una concreta.

Os lo dejo aquí. Ahora, toca saber que haces tú, ¿controlas o gestionas?

Espero que el post de hoy te haya ayudado. Recuerda que si te puedo ayudar como orientadora profesional contacta conmigo

Autora. Isa Loureiro. Orientadora Profesional.

¿Cómo redacto mis competencias en mi currículum?


En la sesión de orientación que tuve ayer, me preguntó la persona que orientaba “¿cómo hago para redactar mis competencias?

En el blog tienes distintos artículos sobre cómo se elabora el currículum por competencias.

Hoy quiero hacer un resumen para que puedas tener a mano la información.

Lo que a la empresa le interesa es saber qué habilidades, conocimientos,  aptitudes has adquirido en el puesto o durante tu trayectoria profesional, y/o en la formación adquirida, y si estás se adaptan a las competencias que requiere la vacante.

Por eso es bueno que detalles en tu currículum tus competencias.

En este modelo, las distintas competencias las tenemos que agrupar en bloques o áreas.

Por capacidades y competencias organizativas entendemos: la aptitud para la coordinación y administración de personas, proyectos y presupuestos en el trabajo, en un voluntariado (por ejemplo cultura, deportes), en el hogar, etc.

Describe tus capacidades y competencias organizativas. Por ejemplo: liderazgo (por ejemplo, responsable de un equipo de tres personas); sentido de la organización (por ejemplo, experiencia en logística); buena experiencia en gestión de proyectos y equipos, indicando el contexto en que las ha obtenido (formación, trabajo, seminarios, vida asociativa, tiempo libre, etc.).

Ejemplo: “Debido a mi orientación hacia al cliente, logramos en la empresa en el último año reducir las reclamaciones en un 20%”.

Por capacidades y competencias técnicas entendemos el dominio de tipos específicos de maquinaria, equipamientos, etc. distintos de los ordenadores, o bien conocimientos técnicos en un campo determinado (fabricación, salud, banca, etc.).

Describe tus capacidades y competencias técnicas, por ejemplo: buen dominio de procesos de control de la calidad (he sido responsable de control de localidad en mi departamento), indicando el contexto en que las ha obtenido (formación, trabajo, seminarios, vida asociativa, tiempo libre, etc.).

Ejemplo: “Mi nivel es avanzado en el uso de la (técnica/máquina/programa profesional) XXXXX y un alto nivel de francés, tanto hablado como escrito gracias a mi experiencia en la empresa XXXXX y a mi estancia en Francia de un año como Erasmus.”

Por capacidades y competencias informáticas se entiende el dominio del tratamiento de textos y de otras aplicaciones como búsqueda de bases de datos, conocimiento de internet, capacidades avanzadas (programación, etc.).

Describe tus capacidades y competencias técnicas. Por ejemplo: buen dominio de las aplicaciones de Microsoft Office (Word, Excel y PowerPoint); conocimiento básico de aplicaciones de diseño gráfico (Adobe Illustrator, PhotoShop).

Importante: las capacidades y competencias informáticas pueden evaluarse y reconocerse con un “Permiso de Conducir Informático Europeo” (ECDL),

Por capacidades y competencias sociales entendemos: la aptitud para convivir y trabajar con otras personas en contextos que requieren comunicación, situaciones que hacen imprescindible el trabajo en equipo (por ejemplo cultura, deportes), entornos multiculturales, etc.

Describe tus capacidades y competencias sociales, por ejemplo: espíritu de equipo; adaptación a ambientes multiculturales, por mi experiencia de trabajo en el extranjero; buenas capacidades de comunicación por mi experiencia como gerente de ventas, indicando el contexto en que las ha obtenido  (formación, trabajo, seminarios, vida asociativa, tiempo libre, etc.).

Ejemplo: “A lo largo de mi trayectoria profesional he desarrollado competencias comunicativas como la empatía y la escucha activa, atendiendo el departamento de atención al cliente, y logrando reducir las reclamaciones en un 20% anual en la empresa XXXXX”

Las competencias artísticas son las que favorezcan particularmente su candidatura (música, escritura, dibujo, etc.).

Por ejemplo: Carpintería indicando el contexto en que las ha obtenido (formación, trabajo, seminarios, vida asociativa, tiempo libre, etc.).

En cambio, en “Otras competencias” podemos considerarla como un cajón de sastre (meter aquellas que no sé dónde desarrollar). Por ejemplo, lo usaríamos para especificar competencias de tiempo libre, deporte, vida asociativa, …

Te dejo  Entrevista por competencias: ¿cómo la preparo? para que puedas preparar la entrevista.

Espero que el post de hoy te haya ayudado. Recuerda que si te puedo ayudar como orientadora profesional contacta conmigo

Autora. Isa Loureiro. Orientadora Profesional.

Un trabajo puente ¿sí o no?


En las citas de orientación me comentan que les ofrecen trabajos que “en condiciones normales” no hubieran aceptado. Siempre digo lo mismo: “mejor es estar dentro que fuera”. Lo digo porque creo que “el trabajo trae trabajo”.

Estos trabajos los llamamos en orientación laboral: “trabajos puente”

Me refiero a trabajos que no tienen nada que ver con mi oficio ni mi profesión ni mi búsqueda, pero “mientras no me sale de lo mío” o “mientras termino lo que estoy estudiando o preparando”  me vale.

Se buscan o se aceptan estos “trabajillos” mientras estás estudiando (dependienta, teleoperador, cuidar niños…) o preparando oposiciones (dar clase en academias o en casa).

En los casos anteriores, la verdad que llamarlo trabajo-puente puede entenderse que “es el trabajo que va entre el anterior y el nuevo”. Pero yo a estos lo llamo “trabajillos”. Me dan dinero (que todos trabajamos por dinero), pero no me ayudan a adquirir cualificación o/y experiencia relacionada con mi oficio o profesión.

Sin embargo, la mejor definición de “trabajo-puente” es cuando quieres cambiar de profesión o estás estudiando o preparando algo y accedes a un trabajo que sí guarda relación con lo que tú estás buscando. Por ejemplo, podría ser un trabajo-puente, que yo trabajo de auxiliar de —- mientras no termino el curso, el ciclo de FP o la universidad. Puedo aportar esta experiencia como ampliación de mi currículum o entrada en un sector o profesión nueva.

Pero la mayoría de las personas que me lo comentan, lo hacen porque le surgen trabajos que son inferiores a su cualificación profesional (pero dentro de su profesión). Desde mi punto de vista, te ayudan a estar en el sector, mientras no sale la oferta que buscas. De todas formas, lo más normal es que ese puesto inferior puedas acceder al tuyo superior, cuando la empresa lo requiera.

En estos trabajos puente añado el voluntariado. Puede ocurrir que como a mí no me sale un trabajo, estoy desempleada, y además estoy agobiada, me puede ayudar llevar colaborar con alguna ONG. Te va a servir como experiencia y formación.

Desde mi punto de vista, creo que todos los trabajos son buenos. Creo que no hay trabajo bueno ni malo, sino trabajo. Todos, con duración más corta o más larga, los podemos incluir en nuestro currículum. Digan lo que digan, el trabajar es valorado por la empresa.

El problema para las personas que oriento es cómo lo cuento en una entrevista, porque hay un rumor que “si coges un trabajo que no es acorde con lo tuyo, no te valoran y no te cogen”.

Eso es mentira. Siempre digo que “eres tu quien pierde el trabajo”. Así que si te preguntan qué has hecho en este tiempo, por qué has cogido un trabajo menor, por qué estás trabajando en ese sitio o en eso, la respuesta es fácil: quiero trabajar.

Lo argumentas con autoestima. Di lo que quieras, pero siempre transmitir que es una experiencia laboral que me ayuda a conocer (una función o tarea), tengo la oportunidad de complementar mis estudios o formación con una experiencia profesional, entré para poder ascender en la empresa y al final no hubo esa oportunidad, etc.

Nunca digas algo así como “no había otra cosa” (con actitud de frustración). Tampoco transmitas que cambias de trabajo como de calcetines. Sino que quieres “algo estable”, que vas a continuar, que te gusta el trabajo que te está entrevistado, etc.

Bien, ya termino. Espero que te haya gustado el post de hoy. Recuerda que si te puedo ayudar como orientadora profesionalponte en contacto conmigo.

Autora. Isa Loureiro. Orientadora Profesional