Lo que realmente impide que encuentres tu empleo


Cuando estamos buscando un empleo y no lo encontramos, por lo general, echamos la culpa a “otros”. Es muy habitual escuchar que: soy joven, soy mayor, tengo experiencia, no tengo experiencia, piden cursos, no le valen mis cursos, no tienen ayudas o bonificaciones para contratarme, etc.

No quiero decir que todo esto no sea verdad, pero también hay un pequeño porcentaje de posibilidades que tú tengas algo de culpa.

Vi esta infografía y me gustó. Plasma de una manera sencilla 10 decisiones que pueden impedir que encuentres tu empleo.

Creo que después de leerla tendrás que hacer una pequeña reflexión.

Finalizo, espero que el post de hoy te ayude y si te puedo ayudar como orientadora profesional, contacta conmigo

 

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Frases útiles para redactar tu currículum


Lo que quiero hoy es que conozcas frases útiles para redactar tu currículum sobre la experiencia o para describir tus capacidades.

Ya sabemos que tenemos que adaptar nuestro currículum tanto para el puesto como para la empresa que lo enviamos. Sabemos que los currículum no se leen, solo se echa un vistazo.

Si tu currículum a golpe de vista puede parecer interesante, va a ser leído. Si no irá a la papelera por ser otro más.

A la hora de leerlo, si no es lo que yo busco, no te voy a llamar para la entrevista.

Por eso, el mayor problema que encuentro en mis sesiones de orientación es cómo redacto mis capacidades, mis habilidades, mi experiencia.

Para empezar a la hora de redactar mi currículum y la carta de presentación, siempre lo haremos en primera persona. NUNCA en tercera y menos utilizando nuestro nombre. Pongamos un ejemplo. Si describo mis logros pondré: En el servicio de orientación atendí a xxxx personas desempleadas. Lo que no voy a poner es En el servicio de orientación Isabel atendió a xxxx personas desempleadas.

Si queremos destacar que soy capaz de asumir nuevos retos y nuevas competencias, una forma de hacerlo seria “Siempre busco soluciones a los problemas que se me presentan. No temo a los nuevos retos”.

Si quiero resaltar que trabajo por objetivos, podemos poner: “Me comprometo a lograr los objetivos que la empresa marca desde el primer día”.

Puedo también definirme como “Aprendo en cada instante y quiero mejorar lo que ya conozco”.

Otra frase que puede ayudarnos a definir nuestra experiencia puede ser: “Quiero poner en práctica todo aquello que he aprendido a lo largo de mi vida”,

Las personas que tienen mucha experiencia y en varias empresas, pueden poner algo así “mi experiencia a lo largo de mi vida laboral avala mi profesionalidad”.

Finalizo, espero que el post de hoy te ayude y si te puedo ayudar como orientadora profesional, contacta conmigo

Los beneficios de no tener redes sociales para buscar trabajo


Yo creo que para mostrarnos a nivel profesional tenemos que estar en la red. Porque como dice el slogan: “si no están en Google, no existes”.

Sin embargo, no soy fanática de las redes sociales. Creo en ellas, creo que nos ayudan, creo que las debemos utilizar, pero respecto a todas esas personas que dicen NO a las redes sociales. Y sobre todo, mi máximo respecto, para quien no las usa para buscar trabajo o para mostrarse laboralmente.

Valoro mucho más a una persona que dice NO a las redes sociales, que aquella que dice SI y no las usa porque “no me sirven”. O se está o no se está.

Yo creo que para mostrarnos a nivel profesional tenemos que estar en la red. Porque como dice el slogan: “si no están en Google, no existes”.

Sin embargo, no soy fanática de las redes sociales. Creo en ella, creo que nos ayudan, creo que las debemos utilizar, pero respecto a todas esas personas que dicen NO a las redes sociales. Y sobre todo, mi máximo respecto, para quien no las usa para buscar trabajo o para mostrarse laboralmente.

Valoro mucho más a una persona que dice NO a las redes sociales, que aquella que dice SI y no las usa porque “no me sirven”. O se está o no se está.

Yo creo que para mostrarnos a nivel profesional tenemos que estar en la red. Porque como dice el slogan: “si no están en Google, no existes”.

Sin embargo, no soy fanática de las redes sociales. Creo en ella, creo que nos ayudan, creo que las debemos utilizar, pero respecto a todas esas personas que dicen NO a las redes sociales. Y sobre todo, mi máximo respecto, para quien no las usa para buscar trabajo o para mostrarse laboralmente.

Valoro mucho más a una persona que dice NO a las redes sociales, que aquella que dice SI y no las usa porque “no me sirven”. O se está o no se está.

¿No tienes Twitter o Facebook? Seguro que se lo has preguntado a alguien o alguien te lo ha preguntado a ti. Bien, puede ocurrir dos situaciones: o eres un friki que no está conectado o no estar en redes te hace alguien especial y distinto.

Las personas que tengo en las citas de orientación que cuando le explico cómo buscar ofertas en la red o ver información en las redes y no tienen (porque no quieren) redes sociales, me comentan que tienen la sensación de no enterarse de mucho con amigos y familia porque hablan de algo que ellos/as no saben. Les entiendo perfectamente. Me pasa a mí lo mismo con series y programas de televisión que no sigo o no veo.

Ahora todo está a disposición de todos. Antes algunas cosas eran privilegio de unos pocos. Siguiendo este pensamiento, podemos decir que todos los que estamos en redes sociales, estamos a disposición de todos. Sin embargo, el hecho de no estar en redes sociales da “idea de exclusividad”. En resumen: ofreces algo que no sabe Google que existe.

¿Cómo? (os preguntareis). Pues sí. Os imagináis una playa que no estuviera en Google maps, sólo sabrían de ella los de entorno, para encontrarla tendríais que perderos, … y después ¡a disfrutar de la playa!

Estar en la red era un plus, pero ahora la red está colapsada, entonces el beneficio de no estar en las redes seria el prestigio. ¿Por qué saber de ti, todo lo qué haces, de manera rutinaria, no sería más negativo que positivo?

Ya llevamos tiempo usando profesional y personalmente las redes sociales (yo la primera), por lo que estoy convencida que tener un número elevado de seguidores o un video muy visto no tiene que ser igual a valoración profesional.

Lo que sé es que para que se te valore en el mundo 2.0, tienes que tener la valoración en el mundo 1.0. Es decir, realmente ser un profesional de tu profesión y de tu sector.

Es verdad que para estar en las redes tenemos que invertir mucho tiempo. No sólo para crear los contenidos (textos, infografías, videos) sino también para ver los comentarios que dicen de ti. Analizar tu reputación online. Si no tienes redes, te ahorras mucho tiempo. De eso doy fe.

Imaginaros una tienda de pequeña de barrio que quiere hacer de su facebook su escaparate. Estoy convencida que tarda menos en decorar su pequeño escaparate 1.0, que su perfil de 2.0. Pero al mismo tiempo, se preocupa de la clientela que está a 10 km para que vean su maravilloso escaparate 2.0, mientras su clientela está sin atender.

En el mundo laboral, nos pasaría lo mismo. Estamos más preocupados para que nos vean empresas de no sé dónde. Y el tiempo que pierdo convenciéndoles que soy el mejor trabajador, no se lo dedico a las empresas de mi entorno, que son las que me pueden contratar.

El mayor inconveniente de estar en las redes y de participar e interactuar con otras personas virtuales es que comentes errores que los ven todo el mundo. Y es muy difícil de enmendar porque Google los tiene, los ven. En el mundo 1.0, no hay ese error. Si te equivocas, si comentes un error queda ahí y nadie lo sabe. No tienes que dar explicaciones más allá de tu entorno.

Pero esté inconveniente es una ventaja competitiva para quienes no están en las redes. Porque ellos nunca se equivocan. Por lo menos no lo podemos ver. Es muy simple, cualquier orientador puede valorar mis artículos, pero yo los de él o ella no puedo, porque no los leo.

Y ahí es a donde quiero llegar (y terminar) es muy fácil decir que no quiero estar en las redes sociales (profesionalmente hablando) porque “así nadie sabe de mi”. Mejor dicho, nadie me puede comparar con nadie. Así ahorro tiempo en dedicarme al “cara a cara” que al “face a face”.

Sí es verdad, pero yo creo que los que estamos en redes, y usamos e interactuamos, somos más valientes, porque nos enseñamos quiénes somos y lo que somos capaces de hacer. Los demás (los que no están en redes) nos pueden valorar, pero nosotros a ellos no.

Lo que si se confunde (y hay muchos textos hablando de esto) es que no es lo mismo estar disponible que ser accesible.

Es verdad que poder acceder a algunas empresas o profesionales es muy difícil, pero a través de las redes sociales este acceso se facilita. Ahora cualquiera se puede dirigir a ti para preguntarte o pedirte alguna información.

Lo que sí es verdad es que estar fuera de las redes te evita escuchar, oír, hablar, responder, interactuar con gentes que no conoces de nada. Te ahorras mucho tiempo.

Yo desde aquí soy partidaria de las redes sociales, sin embargo es mejor no mantener un perfil en Linkedin, que tener uno mal hecho, sobre todo para dar un poco de “buena impresión”.

Termino, si no eres capaz de completar tu perfil en las redes sociales (sobre todo en Linkedin), yo puedo ayudarte a poder posicionarte mejor en las búsquedas de los reclutadores.

contacta conmigo

Autora. Isa Loureiro. Orientadora Profesional.

No hay excusas si llegas tarde a una entrevista


La primera norma de cualquier entrevista, de trabajo también, es ser puntual. Si no estás a tiempo (ni antes ni después sino a la hora de la cita) puede ser que seas descartado en el proceso de selección.

Te recuerdo que además es una falta de educación en nuestra sociedad. Si llegas tarde en las citas con tus amigos o parejas, es tu problema. Pero lo normal es ser puntual.

El llegar tarde a la entrevista da una mala imagen de ti. Te recuerdo, le has enviado tu currículum (tus datos). Lo vieron y le gustó. Entonces, te llamaron (o enviaron email) para citarte a una entrevista de trabajo. Entonces, no le des una imagen de lo que no eres: impuntual.

Además, sabes por experiencia, que llegar tarde supone una situación de nerviosismo, de estrés, lo que provoca que no estés al 100% atento a la entrevista y te desconcentre.

En todos los talleres de preparar la entrevista se dice que realices unas pautas para que no se produzca la impuntualidad. Como ir antes al lugar donde es la entrevista. Saber llegar y el tiempo que se tarda. Pero si de todas formas, surge algo que es imprevisto, pues que las disculpas por llegar tarde sean creíbles.

No encontraba el sitio. Es la más usada (por lo menos la que yo siempre escucho). Lo que denota es falta de interés por saber dónde está el sitio y también la falta de buscar una localización. ¿Qué pasaría si te cita un cliente? ¿le dirías lo mismo? Busca la información en el Gps del móvil.

Es difícil llegar. ¿Me estás diciendo que tienes problemas para llegar al lugar de trabajo? Entonces, si la jornada comienza a las XX h, tú vas a llegar tarde porque “es difícil de llegar”. ¡Empiezas bien la entrevista!

Me perdí. Lo que me dices es que no planificas. Si no sabes dónde está el sitio de la cita, vente con tiempo o pon del gps del móvil.

Tuve algo que hacer. Puede ser desde “tuve una llamada que tenia contestar, y me lie”, o tenía que hacer algo, y me retrase. Bien, pues todo esto va a provocar que te pregunten algo así como “si te pasa algo”, “¿algún problema?”, etc Lo que obliga a tener una respuesta. Así que a preparar otra pregunta que fijo te van a hacer.

Lo peor, es que no puedas entrar porque la entrevista es de grupo y ya empezaron. Así que en otra ocasión será.

Recuerda que aunque llegues a tiempo y seas puntual, la empresa puede hacerte esperar. No hay problema, esperamos.

No sólo esto sucede en las entrevistas de trabajo porque los seleccionadores sean unos estrictos. En las oposiciones se llama tres veces y si no estás no entras.

Espero que te haya gustado el post de hoy. Recuerda que si te puedo ayudar como orientadora profesional,  ponte en contacto conmigo.

Autora. Isa Loureiro. Orientadora Profesional

Solo tú arruinas tu entrevista


Al preparar la entrevista de trabajo, siempre digo que os comportéis como sois, que os comportéis normalmente. Y ese es el problema. Hay personas que por su carácter o forma de ser arruinan la entrevista solitos. ¿Por qué?

Inseguridad

Es la primera razón por la que te rechazan. No saber nada de ti. Si te pregunto dónde trabajaste, qué hiciste en el puesto XXX, durante cuánto tiempo estuviste estudiando o preparando XXX, cuál es tu logro, …. ¡Y no sabes qué decir!

Si te pasa a ti, entonces tienes que aprender a preparar la entrevista.

Seguridad

Soy el mejor. Nadie hace nada mejor que yo. Sé muy bien lo que hay que hacer, cómo hacerlo y cuándo hacerlo. Mi tono de voz muestra “mi superioridad”.

Tienes que ser un poco más humilde. Siempre hay que aprender de todos (de los mayores y de los jóvenes, de los veteranos y los becarios). Aprende a venderte y demostrar que eres el mejor para el puesto, pero no de forma prepotente.

Recuerda que nadie quiere estar, en el trabajo y en el ocio, con alguien prepotente. Por eso la empresa no te va a seleccionar porque arruinarás el buen ambiente de trabajo.

Timidez

Hay que perderla. Tienes que comunicarte con los demás, ¿te cuesta? Tienes que responder con claridad, que se entienda, lo que sabes hacer, lo que puedes hacer, lo que lograste, etc. No te quedes callado. Aprende a responder. Aprende a perder el miedo.

En este caso, tienes que preparar la entrevista, practicar la forma de comunicación, porque todo se aprende.

Desparpajo

Lo contrario de la timidez. Si tienes demasiada palabrería no dejas hablar a los demás al entrevistador durante la entrevista. Hablas tanto o cuentas demasiado que no eres capaz de centrarte en lo que realmente el entrevistador quiere oir: que eres el mejor candidato para el puesto.

Tienes que aprender a sintetizar lo que quieres decir. Aprender a responder a la pregunta que se está haciendo. Es decir, aprender comunicar lo que vales. Tienes que hacer lo mismo que los tímidos: preparar la entrevista.

No se contesta SI o No a una pregunta en una entrevista, se da una explicación, porque por algo te han hecho esa pregunta.

Hablar de más

No puedes contar la vida o los chismes de los demás. No gusta. Si te preguntan por antiguos compañeros/a o jefes/as, no tienes que contar nada. No gusta hablar mal de nadie. Y no necesitan saber nada “intimo” de las demás empresas en las que trabajaste, como, por ejemplo, cuánto facturaban, si estaban todos contratados, si es amable o inaguantable el jefe o compañero, etc. Muérdete la lengua.

Finalmente, nerviosismo

Los nervios te ciegan, no sabes qué decir, qué hacer. Estás excesivamente estresado. No eres capaz de controlarlo. Bien, hay que contralarlo.

Sueles mover las manos, los bolis, las piernas, sudas, te quedas sin voz, la boca seca, etc. Tranquilidad. Lo mejor que puedes hacer es acudir a todas las entrevistas que puedas. Hay trucos para reducir los nervios.

Espero que te haya gustado el post de hoy. Recuerda que si te puedo ayudar como orientadora profesional,  ponte en contacto conmigo.

Autora. Isa Loureiro. Orientadora Profesional

Cambiar hábitos te ayudará a buscar un empleo


Estamos viviendo en un continuo cambio. Todo nuestro entorno a cambiado de forma radical, sin embargo, seguimos viviendo y actuando de la misma forma. Siempre escuchamos que “antes se vivía mejor”. Puede ser así, no lo dudo, pero tenemos que asumir que “hemos cambiado”.

Esto es fundamental si estás buscando trabajo. Tenemos que saber que el mercado laboral ha cambiado. Esto implica que nuestros hábitos a la hora de buscar trabajo, también deben cambiar.

Si llevas tiempo sin encontrar un empleo, sin tener alguna entrevista, sin ver ninguna oferta de empleo, a lo mejor estás haciendo tú algo que no está bien. ¡Cambia!

Empecemos por analizar qué es lo que pasa. ¿Cuál es tu objetivo? Simple: trabajar. Tan simple no es porque lo que tengo que saber cuál es mi nivel de empleabilidad. Te dejo un test de empleabilidad para que puedas comprobarlo.

Ya sabemos cuál es nuestro objetivo. También sabemos nuestro nivel de empleabilidad. ¿Y ahora? Continuamos,

  1. ¿Qué quiero hacer y por qué?: Piensa que quieres logar, pero es importante que te veas haciéndolo.
  2. ¿Cómo lo vas a hacer? Tienes que saber cuáles son tus habilidades, conocimientos o aptitudes. En resumen, saber qué tienes y qué no tienes en relación a los requerimientos del mercado laboral.

Aquí tienes que hacer una pausa. Piensa cómo puedes adquirir nuevos hábitos que sustituyan los que ya estás haciendo (y no te llevan a nada).

Una vez que tengamos todo definido, seguimos. ¿Qué hacer? Es el momento que tienes que cambiar tu actitud. Si no hay cambio, no hay motivación. En consecuencia, sigues en el mismo sitio.

Saber quién soy, saber qué voy a hacer, y qué hacer tienen que ir juntos para que podamos cambiar nuestros hábitos y dirigir nuestro futuro.

No es fácil. Siempre aprendemos, de las dificultades, más. No podemos decaer, desmotivarnos. Hay que abrir las puertas que se nos cierran.

Olvídate de:

  • Los demás no son los culpables de lo que me pasa
  • Las circunstancias no tienen la culpa
  • Los demás me dicen lo que tengo que hacer.

Empieza por:

Además, separa entre lo que es urgente de importante, prueba hacer cosas diferentes, no vuelvas a caer en los mismos errores, comprométete con los demás, comparte información y colabora con amigos y colegas de trabajo …. Eso sí cuídate tanto física como mentalmente.

Lo que vas a conseguir es sentirte independiente y fuerte. Es la mejor fortaleza para buscar un trabajo.

Espero que el post de hoy te haya ayudado. Recuerda que si te puedo ayudar como orientadora profesionalponte en contacto conmigo.

Mi nombre es Isabel Loureiro. ¿En qué puedo ayudarte?