Lo que tiene que hacer un entrevistador durante la entrevista


La entrevista es la fase final de un proceso de selección. Si el candidato llegó a ser citado para una entrevista es que su curriculum fue lo suficientemente interesante para la empresa.

Por eso la entrevista tiene que ser un proceso rápido (hay que cubrir la vacante), efectiva (elegir al mejor para el puesto) y resolutiva (que la persona seleccionada realice las funciones del puesto de la mejor forma).

Hoy hablaremos de lo que los entrevistadores no debían hacer durante la entrevista.

No etiquetar. Lo que comúnmente conocemos por no prejuzgar. Ya sabemos que en unos minutos no conoces a una persona, entonces, por qué llenar de etiquetas a una persona que sólo quiere ocupar un puesto. Recuerda que por un prejuicio puedes perder a un buen candidato.

Valoración solo del currículum. La única razón por la que una persona está en una entrevista es porque su currículum te ha gustado. Entonces, no sólo valores el currículum, intenta conocer mejor al candidato que tienes delante. Si es joven, no le dio tiempo de tener experiencia. Si el mayor, se perdió muchas cosas porque estaba trabajando.

No generalizar. Si llegó tarde, escucha la razón y piensa que tú también podrías haber llegado tarde por la misma causa. La empresa trabaja con personas por eso no podemos tomar decisiones en base a una variable. Lo mejor es tener múltiples indicadores que motiven la decisión de aceptación o rechazo en una entrevista.

No perder el control de la entrevista. Puede ocurrir que el entrevistado monopolice la entrevista. Y si la entrevista es de grupo, que los entrevistados logren que se desvirtúe la entrevista. Por eso el entrevistador tiene que moderar y llegar a donde quiera la entrevista. No al revés.

No dar información. Lo normal es que el entrevistador, al principio de la entrevista, suelta toda o la mayoría de la información, a veces por cansancio. Comenta las funciones a desarrollar y las competencias y habilidades necesarias para defender el puesto de trabajo. Lo que consiguen es “viciar” la entrevista, porque el candidato defenderá como una fortaleza de su perfil cada uno de los requisitos demandados para el puesto.

No tomar decisiones apresuradas. Todo el proceso de selección no sería óptimo si buscamos a un candidato igual o muy diferente al que se fue o si le cayó bien al entrevistado o parece simpático. Lo que hay que centrarse es seleccionar un perfil profesional que se ajuste al perfil diseñado para el puesto. Por eso se realiza la entrevista, para concretar datos y ampliar información que en el currículum no figura.

Para finalizar, creo que el entrevistador o los responsables de la selección también tiene responsabilidad por no seleccionar el mejor candidato para el puesto y la empresa. Por eso no pueden cometer estos errores.

Finalizo, espero que el post de hoy te ayude y si te puedo ayudar como orientadora profesional, contacta conmigo

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Las cualidades que se valoran en las entrevistas


Hoy quiero que hablemos de unas cualidades que tendrás que destacar en tus respuestas durante la entrevista de trabajo.

Proactividad

¿Qué es esto os preguntareis algunos/as? Bien pues es la toma de iniciativa. Lo que comúnmente llamamos “tomar la iniciativa”. Lo que quieren es trabajadores que sean capaces de dar su opinión y decir lo que no les gusta. Esto no es fácil. Porque expresar tu opinión o decir algo que no va a gustar no se tiene que hacer a gritos o con insultos o de malas formas, sino con argumentos y basados a hechos reales y demostrables.

Se agradece que alguien vea las cosas desde otro punto de vista y que exponga alternativas y soluciones.

Compromiso con la empresa

No quieren que te cases con la empresa, pero tampoco que le seas infiel.  Lo que quieren es que mientras estés trabajando en ella te involucres en sus proyectos. Saldremos a delante si estamos juntos y formamos uno, pero será más complicado si son partes y hay que unirlas.

Responsabilidad

Cumplir con tu trabajo de la mejor forma capaz. Asegurarse que lo que tú hagas está bien, no hay que ir a revisarlo. Por eso eres un profesional.

Adaptabilidad

Lo de hoy, cambia en unos minutos. Los cambios tecnológicos que vivimos hace que la empresa tenga una competencia  brutal. Lo que necesita son plantillas que se adapten a los cambios, para así ser más productivos. Por lo tanto, te obliga a ti a adaptarte. Siempre aprender. Siempre adelantándote a los cambios.

Actitud positiva

Busca el lado bueno de las cosas. Las personas negativas hacen que las empresas no tengan luz y sean muy complicados trabajar. Impiden la motivación. Por eso, las empresas prefieren personas optimistas y positivas porque aportan más a la empresa. Son una ventana llena de luz.

Espero que el post de hoy te haya ayudado. Si te puedo ayudar como orientadora profesional contacta conmigo

Cuidado con estas preguntas en una entrevista de trabajo


Cuando preparamos una entrevista de trabajo tenemos que preparar las respuestas a preguntas que desconozco. Nadie sabe lo que te van a preguntar. Por eso  te preparé un archivo con 100 preguntas, 100 respuestas que te puede ayudar (al final del post).

Sin embargo, hay unas preguntas que no sepamos cómo responder porque, la verdad, no sabemos qué decir.

Hoy quiero que preparemos las respuestas a preguntas incomodas.

¿Cómo te defines?

¡Empezamos fuerte! La mayoría (por no decir la totalidad) que no sabemos quiénes son profesionalmente ni son capaces de decir unas palabras de cómo son personalmente.

La respuesta habitual es “no sé”. Y esa no es la respuesta. Necesitamos conocer qué puedo hacer, qué sé hacer, qué puedo aportar. Es decir, poner en valor nuestros puntos fuertes y minimizar mi debilidad (donde no soy tan bueno).

Empieza a realizar tu autoconocimiento

¿Por qué quieres dejar tu trabajo habitual?

Esta pregunta se la realizarán a las personas que están trabajando en el momento de la entrevista. Lo que se pregunta es por qué quieres cambiar.

La respuesta lo que mostrará es que tipo de motivación tiene esta persona con el trabajo o con el puesto.

Las razones pueden ser muy variadas, pero lo que tienes que transmitir es lo que para ti es lo importante ante el puesto o la empresa. Y el entrevistador valorará si se ajustan a lo que realmente busca para ese puesto.

Te diría que no mientas ni exageres. Di la verdad porque así evitarás y se evitaran decepciones.

Aunque el candidato se encuentre que necesita el trabajo (porque le termina el contrato en la que está ahora), pero aun así se debe recalcar que es importante para él.

¿Por qué dejaste el empleo anterior?

Lo que quieren saber es si hubo algún problema. Entonces, es una respuesta que tienes que llevar preparada. De alguna manera “va a caer”.

Tiene que notarse que lo dices con toda la naturalidad, que no es forzada ni cortante.

Puedes decir algo así como: se terminó el contrato y no me renovaron por la crisis; el volumen de trabajo se redujo y no había carga de trabajo y no me renovaron; La empresa cerró o iba a cerrar y ya no me renovaron;

Lo que debes evitar es contar todo y hacer larga la respuesta. Concreta. No debes de entrar en problemas personales o profesionales. No debes dar por hecho tu interpretación. Evita “el humor” como por ejemplo: “alguien se tenía que ir y me tocó a mí”. Y por supuesto, no comentes cosas que pueden encajar en “falta disciplinaria” como por ejemplo: “le dije cuatro cosas bien dichas al jefe/a, y claro me echaron”.

Las razones de la marcha voluntaria pueden ser variadas: por salario, porque sienten que han tocado techo, porque las condiciones que les habían prometido no se han cumplido, por el horario, por cambio de domicilio, por cambiar de profesión, por el estilo de liderazgo…

Será el entrevistador quien tenga que decidir si el candidato es compatible con lo que quiere la empresa.

¿Cuánto quieres ganar?

Ante todo, no te pongas nervioso. Es un tema más de la entrevista, no el único.

La mejor manera de abordarla es decir qué esperas un sueldo acorde con tu formación, experiencia y responsabilidad. Lo importante es informarte de cuál es el sueldo que se paga en ese puesto.

Si hay tienes que dar una cifra, muévete en una banda salarial. “En este sector, este tipo de puestos se está pagando entre 30.000 y 36.000 euros brutos al  año”. El momento de negociar definitivamente esta cuestión llegará al conseguir el empleo.

Cuál es mi sueldo

Más preguntas 100 preguntas, 100 respuestas

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Las principales preguntas en una entrevista


¿Qué preguntas me van a hacer en una entrevista?  Pues no lo sé. Pero seguro que estas preguntas caerán.

¿Quién eres?

Te la pueden realizar de diferentes maneras, pero siempre con el mismo objetivo: que hables de ti.

Lo que se prentende es que tú digas lo bueno y también algo malo de ti. Cómo te ves. Pero sobre todo, que te definas como profesional. Te acuerdas que habíamos hablado de definir tu objetivo profesional en tu currículum, pues aquí lo puedes utilizar.

Prepáralo. No repitas lo que pone exactamente el currículum. Lo que estás manifestando es que tienes todo chapado. Dilo de manera personal, que no se note que lo llevas preparado.

¿Por qué quieres trabajar con nosotros?

No seas pedante. Porque eso de “que es una gran empresa, un líder en el sector de…” está muy escuchado.

Si has investigado a la empresa podrás saber algo más de ella. Y seguro que podrás decir algo distinto y muy bueno de la empresa.

Busca una respuesta concreta y no generalista.

Por qué tú y no otro candidato

Lo que se pretende es que digas que te diferencia de otras personas. Para responder bien, necesitamos conocer cuáles son tus debilidades y cuáles son tus fortalezas. Lo que no puedes responder es con un NO.

Aunque es importante que estas tres preguntas las respondas con naturalidad, lo que sí puedes hacer es prepararlas en casa, porque van a caer, de una manera u otra.

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Qué se evalúa en una entrevista por competencias


En una entrevista por competencias se evalúa habilidades, conocimientos y actitudes demostrables en el ejercicio de una función productiva en un puesto de trabajo.

Se evalúan las capacidades que se han aprendido a lo largo de la vida laboral y personal y son necesarios para el desempeño de una función productiva.

Habilidades, conocimientos y actitudes configuran un conjunto asociado a diferentes saberes. Las habilidades se corresponden al saber hacer, los conocimientos al saber, y las actitudes al saber ser, convivir, estar con los demás. Todo esto se une además con el querer hacer, vinculado a la motivación y a las preferencias.

Verificar a través del desempeño significa constatar el desarrollo actual de una competencia; en este aspecto marca una diferencia con el enfoque tradicional, que se sustenta en la predicción a partir de potencialidades.

Hablamos de funciones productivas, a diferencia de la concepción tradicional que hace referencia a tareas. Nos referimos a un conjunto de resultados esperados, que cada persona en cada organización desarrollará de forma diferente. Las tareas indican qué se debe hacer y cómo, paso a paso. Las funciones expresan el resultado esperado, independientemente de la forma en que se realice.

Un proceso de selección permite conjugar técnicas y herramientas para evaluar distintos tipos de competencias; entre estas herramientas se incluye la entrevista.

Las competencias técnicas son las que se requieren para una función específica, como por ejemplo: seleccionar personal, utilizando el enfoque de competencias laborales.

Las competencias transversales son aquellas que responden a procesos comunes dentro de una organización y pueden formar parte de varios cargos: atención al cliente, calidad, seguridad e higiene.

Las competencias básicas demuestran el nivel mínimo necesario para acceder a cualquier trabajo, y se refieren comúnmente a lectura, escritura, cálculo.

Las competencias genéricas son aquellas que están presentes en diversas funciones y organizaciones: trabajo en equipo, resolución de problemas, toma de decisiones.

Dentro de este grupo merecen especial atención las competencias emocionales, que surgen a partir del concepto de inteligencia emocional. Las competencias emocionales, como sucede con todos los tipos de competencia, se pueden aprender; por un lado, es posible promover su desarrollo a través de instancias formales de capacitación, de empleo, de orientación laboral; por otro lado, se pueden desarrollar a través de lecciones extraídas en distintos ámbitos de la vida cotidiana.

A efectos de evaluar los diferentes tipos de competencias se elaboran o utilizan estándares, que contienen criterios de desempeño.

En la entrevista se traducen los criterios de evaluación de cada competencia en preguntas,  incidentes críticos, simulaciones. Esta acción de traducción, tan simple y tan compleja a la vez, es la clave para preparar una entrevista por competencias en forma efectiva.

Veamos como ejemplo una competencia:

Trabajar de forma colaborativa en el equipo de trabajo.

Los criterios de evaluación que presentamos constituyen una adaptación del estándar de competencia elaborado por el CONOCER de México. A partir de estos criterios, elaboramos un listado de preguntas, sondeo de incidentes críticos y técnica de simulación que se pueden incluir en una entrevista para indagar esta competencia.

En la entrevista por competencias, en síntesis, prestamos especial atención a los conocimientos, las habilidades y las actitudes puestos en acción. Observamos la coherencia entre las respuestas de la entrevista y las técnicas aplicadas durante el proceso.

Verificamos, en definitiva, cuál es la persona adecuada para el cargo, considerando al mismo tiempo que sea el cargo adecuado para la persona.

Contribución de la Sociedad Uruguaya de Gestión de Personas (www.gestiondepersonas.org.uy) elaborada por la Psicóloga Laboral Silvia Sarazola Scirgalea

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Gracias a Jose Carlos Muñoz Parreño por compartirlo.