Las principales preguntas en una entrevista


¿Qué preguntas me van a hacer en una entrevista?  Pues no lo sé. Pero seguro que estas preguntas caerán.

¿Quién eres?

Te la pueden realizar de diferentes maneras, pero siempre con el mismo objetivo: que hables de ti.

Lo que se prentende es que tú digas lo bueno y también algo malo de ti. Cómo te ves. Pero sobre todo, que te definas como profesional. Te acuerdas que habíamos hablado de definir tu objetivo profesional en tu currículum, pues aquí lo puedes utilizar.

Prepáralo. No repitas lo que pone exactamente el currículum. Lo que estás manifestando es que tienes todo chapado. Dilo de manera personal, que no se note que lo llevas preparado.

¿Por qué quieres trabajar con nosotros?

No seas pedante. Porque eso de “que es una gran empresa, un líder en el sector de…” está muy escuchado.

Si has investigado a la empresa podrás saber algo más de ella. Y seguro que podrás decir algo distinto y muy bueno de la empresa.

Busca una respuesta concreta y no generalista.

Por qué tú y no otro candidato

Lo que se pretende es que digas que te diferencia de otras personas. Para responder bien, necesitamos conocer cuáles son tus debilidades y cuáles son tus fortalezas. Lo que no puedes responder es con un NO.

Aunque es importante que estas tres preguntas las respondas con naturalidad, lo que sí puedes hacer es prepararlas en casa, porque van a caer, de una manera u otra.

Finalizo, espero que el post de hoy te ayude y si te puedo ayudar como orientadora profesional, contacta conmigo

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Qué se evalúa en una entrevista por competencias


En una entrevista por competencias se evalúa habilidades, conocimientos y actitudes demostrables en el ejercicio de una función productiva en un puesto de trabajo.

Se evalúan las capacidades que se han aprendido a lo largo de la vida laboral y personal y son necesarios para el desempeño de una función productiva.

Habilidades, conocimientos y actitudes configuran un conjunto asociado a diferentes saberes. Las habilidades se corresponden al saber hacer, los conocimientos al saber, y las actitudes al saber ser, convivir, estar con los demás. Todo esto se une además con el querer hacer, vinculado a la motivación y a las preferencias.

Verificar a través del desempeño significa constatar el desarrollo actual de una competencia; en este aspecto marca una diferencia con el enfoque tradicional, que se sustenta en la predicción a partir de potencialidades.

Hablamos de funciones productivas, a diferencia de la concepción tradicional que hace referencia a tareas. Nos referimos a un conjunto de resultados esperados, que cada persona en cada organización desarrollará de forma diferente. Las tareas indican qué se debe hacer y cómo, paso a paso. Las funciones expresan el resultado esperado, independientemente de la forma en que se realice.

Un proceso de selección permite conjugar técnicas y herramientas para evaluar distintos tipos de competencias; entre estas herramientas se incluye la entrevista.

Las competencias técnicas son las que se requieren para una función específica, como por ejemplo: seleccionar personal, utilizando el enfoque de competencias laborales.

Las competencias transversales son aquellas que responden a procesos comunes dentro de una organización y pueden formar parte de varios cargos: atención al cliente, calidad, seguridad e higiene.

Las competencias básicas demuestran el nivel mínimo necesario para acceder a cualquier trabajo, y se refieren comúnmente a lectura, escritura, cálculo.

Las competencias genéricas son aquellas que están presentes en diversas funciones y organizaciones: trabajo en equipo, resolución de problemas, toma de decisiones.

Dentro de este grupo merecen especial atención las competencias emocionales, que surgen a partir del concepto de inteligencia emocional. Las competencias emocionales, como sucede con todos los tipos de competencia, se pueden aprender; por un lado, es posible promover su desarrollo a través de instancias formales de capacitación, de empleo, de orientación laboral; por otro lado, se pueden desarrollar a través de lecciones extraídas en distintos ámbitos de la vida cotidiana.

A efectos de evaluar los diferentes tipos de competencias se elaboran o utilizan estándares, que contienen criterios de desempeño.

En la entrevista se traducen los criterios de evaluación de cada competencia en preguntas,  incidentes críticos, simulaciones. Esta acción de traducción, tan simple y tan compleja a la vez, es la clave para preparar una entrevista por competencias en forma efectiva.

Veamos como ejemplo una competencia:

Trabajar de forma colaborativa en el equipo de trabajo.

Los criterios de evaluación que presentamos constituyen una adaptación del estándar de competencia elaborado por el CONOCER de México. A partir de estos criterios, elaboramos un listado de preguntas, sondeo de incidentes críticos y técnica de simulación que se pueden incluir en una entrevista para indagar esta competencia.

En la entrevista por competencias, en síntesis, prestamos especial atención a los conocimientos, las habilidades y las actitudes puestos en acción. Observamos la coherencia entre las respuestas de la entrevista y las técnicas aplicadas durante el proceso.

Verificamos, en definitiva, cuál es la persona adecuada para el cargo, considerando al mismo tiempo que sea el cargo adecuado para la persona.

Contribución de la Sociedad Uruguaya de Gestión de Personas (www.gestiondepersonas.org.uy) elaborada por la Psicóloga Laboral Silvia Sarazola Scirgalea

Más artículos sobre compentencias

Gracias a Jose Carlos Muñoz Parreño por compartirlo.

 

La primera vez: la entrevista


En este mes son muchos y muchas las que acuden al mercado laboral por primera vez. Incluso, hay muchos y muchas que ya estando en el mercado laboral es la primera vez que se presentan como trabajadores cualificados.

Es el caso de los que terminaron sus estudios. Muchos ya han trabajado en otras ocupaciones, pero es en esta ocasión afrontan su búsqueda de empleo como titulado en XXXX

Para todos ellos, este artículo es para ellos.

¿Te acuerdas cuál fue tu primera entrevista? ¿Te acuerdas como fue?

Los nervios previos, la multitud de preguntas, la forma de vestir, llegar…. ¡Un caos!

Estoy convencida que los que acudís por primera vez a una entrevista, ya habéis ido a algún taller, realizasteis simulaciones, os habéis empapado de información por la cantidad de artículos, blog y demás que hablan de cómo afrontar tu entrevista de trabajo. En este blog hay una buena cantidad y también tenéis un taller completo.

Ya sabéis la reglas básicas como son ser puntual, ir vestido acorde, preparar preguntas estándar, conocer la empresa, llevar el currículum y la documentación, etc. Todo esto hará que vayas más seguro a tu primera entrevista.

Sin embargo, hay tres aspectos que diferencian tu primera entrevista de las demás entrevistas que harás a lo largo de tu vida laboral.

La seguridad ante la entrevista y la naturalidad.

No te emborraches de información sobre la entrevista. No te van a preguntar cosas raras. Pero vas a encontrarte ante una situación no conocida (es tu primera vez). Los nervios y el no saber te van a dominar. Respira. Tranquilidad. Demuestra tu capacidad, transmite seguridad, tu valor añadido es la formación actualizada. No hace falta impresionar. La naturalidad, la sinceridad es fundamental en la entrevista. Céntrate en venderte, en transmitir el esfuerzo que ha sido terminar tus estudios (universitarios, FP o de cursos con certificado de profesionalidad) y alcanzar los objetivos que has marcado en tu búsqueda de empleo.

Lo valores de la empresa. En todos los talleres de entrevista (en este blog, también) te dicen que conozcas bien la empresa. Lo normal es saber a qué se dedica, que venden, que producen, donde están, etc.

Pero lo que todo el mundo se olvida (los principiantes, también) es identificar los valores y la cultura empresarial.

Los puedes buscar en su web, en su información sobre la empresa. Si te resulta difícil encontrarlos, habla con alguien que trabaje en la empresa. Para eso, las redes sociales están genial. Contacta con alguien a través del Linkedin o cualquier otra, para que te cuenten cómo se trabaja en esa empresa. Eso sí, no te olvides de comentarlos al realizar la entrevista. Demostrarás interés por el puesto y la empresa.

Y por último, no podemos olvidarnos de la ilusión con la que se afronta la primera entrevista. Cuando he orientado a personas que se incorporaban por primera vez al mercado laboral, las caras, las ganas, las actitudes es igual que cuando sales por primera vez en fin de año.

Desde mi punto de vista, lo que tienes que hacer es demostrar tus ganas de aprender y tu proactividad desde el minuto cero.

Te recuerdo que el seleccionador ya conoce tu currículum y tu formación, así que es el momento de decirle las ganas que tienes de empezar a trabajar en ese puesto, para el cual estás preparado. Ahora tienes que desarrollar lo estudiado y aprender a afrontar el día a día.

Lo mejor de entrevistar a personas “novatas” es la naturalidad con la que lo afrontan. Pero cómo ahora se preparan demasiado la entrevista, pierden la “inocencia”. Así que huye de respuestas estándar, aburridas y sin contenido. No seas artificial.

Finalizo. Tienes 10 a 20 minutos, demuestra lo que vales, tus ganas de afrontar tu nuevo reto, demuestra tu valía.

Espero que el post de hoy te ayude y si te puedo ayudar como orientadora profesional,  contacta conmigo

Sólo te haré una sola pregunta


Al preparar las entrevistas de trabajo, preparamos una batería de respuesta para bloques de preguntas.

Pero puede ocurrir que sólo te hagan una pregunta

La respuesta es difícil, ya que deja en evidencia quién prepara la entrevista y quién no.

Para el entrevistador es fácil, porque con una sola respuesta le permite conocer al candidato y si es adecuado para el puesto que quieren cubrir.

Pero la verdad que esta modalidad de realizar entrevistas no es apropiado para todos los perfiles. Sólo se realiza en los perfiles medios (y no en todos) y es usado en la selección de los perfiles altos, que es donde podemos recomendarla.

La pregunta sería: ¿por qué tú eres el mejor candidato?

Podríamos hacer una batería de preguntas similares como: por qué te tengo que seleccionar, por qué crees que vales para el puesto, dame razones para que te selecciones, cuéntame que aportarías al puesto, por qué tú, por qué te interesa el puesto, etc.

La respuesta no es un si o un no. Sino que la respuesta es sencilla: porque yo sé/puedo/ conozco… Y para ello, tienes que hacer una exposición. Motivando todas las razones o respuesta.

Tienes que prepararla realizando un análisis del puesto, de la empresa, relacionando tu experiencia (habilidades) con las funciones o tareas que tendrías que desarrollar si eres seleccionado.

Lo que te decía antes. Lo que quieren saber es conocerte mejor para seleccionarte. Ver también quien conoce el puesto, la empresa y los requisitos demandados.

Pero lo que también se ve es quién quiere el puesto, quién está de paso, quién conoce el sector y/o la profesión, quién busca otra cosa. Así que nos ahorramos tiempo todos.

Para mi tiene un inconveniente. En muchas ofertas los requisitos, las funciones, las responsabilidades, no son publicadas. Puede también ocurrir que la empresa tenga tu currículum (o viera tu perfil en Linkedin) y se ponga en contacto contigo para hacerte una entrevista, pero no te da información.

En estos casos, la respuesta es más dura, porque no conoces mucho lo que la empresa requiere de ti. Sin embargo, ellos tienen toda tu información laboral.

Lo peor que puedes hacer, en estos casos, y bajo mi punto de vista, perderte en la respuesta.  No dar una respuesta sin contenido. Por lo que no pasarás la entrevista.

Estas entrevistas son para que tú centres la respuesta en lo que tienes que hacer con lo que tu has hecho (o conoces). Tienes que dar la imagen de que vas a resolver con éxito las tareas o funciones que se exigen en el puesto.

Un truco. Si el puesto requiere tomar decisiones que afectan al departamento o a los trabajadores, tienes que dar imagen de seguridad. Tomas las decisiones analizando las ventajas y los inconvenientes de la decisión. Que no las tomas a lo loco, por ejemplo.

Finalizo, espero que el post de hoy te ayude y si te puedo ayudar como orientadora profesional, contacta conmigo

¿Tienes alguna pregunta?


Durante la entrevista, hay un momento en el que el entrevistador puede preguntar al candidato/a si tiene alguna duda o quiere preguntar algo.

La mayoría de las personas dicen que no preguntan, porque tienen miedo o dudan si es apropiado o no. Pero si es bueno que realices alguna pregunta, aunque te parezca tontería.

La pregunta que puedes hacer va a depender de la conversación mantenida durante la entrevista. Va a depender de lo que te digan, de lo que tú tengas curiosidad por saber.

Sin embargo, hoy quiero que lleves una pregunta preparada por si no sabes qué decir.

Cuando te digan si tienes alguna pregunta, puedes preguntar cómo va a seguir el proceso de selección.

Así mostraras interés por el proceso. Y el entrevistador te va a decir cuándo van a tomar la decisión y si además va a ver más entrevistas o más pruebas o si ya es el final.

La respuesta nunca será que estás descartado o que eres seleccionado. Ya que “por precaución” no te lo va a decir directamente, salvo que seas el último y no haga más entrevista, o que seas el único entrevistado, y sea el entrevistador directamente quien tome la decisión, te pueden decir que si empiezas, pero realmente no es lo normal.

¿Por qué lo quieres saber?

Cuando lo hagas la pregunta, hazlo con tranquilidad. No te muestre con miedo o timidez o rodeos. No es nada malo saber cómo va a continuar el proceso.

Lo que puede pasar es que el entrevistador te pregunte ¿por qué lo quieres saber? La respuesta es simple:

  • Conocer si hay otras entrevistas o pruebas, así las puedes preparar mejor (ya que sabes algo más del puesto y la empresa que antes de entrar no lo sabías)
  • Conocer si es un proceso rápido o largo. Si es a corto plazo, poder organizarte tu vida personal, profesional y de ocio (imagínate si tienes un viaje o cita médica). Si por lo contrario, si es un proceso largo, te da más tiempo a organizarte, no a tomar decisiones sin pensar.
  • Estar pendiente de que te llamen o que te envíen el email
  • Gestionar tu ansiedad. Si no sé nada puede ser que me vuelva loca de los nervios.

Además, hay algo que los candidatos no se dan cuenta, pero en función de la respuesta, puedes valorar la profesionalidad de la empresa o de quien realice el proceso de selección. Es decir, si están entrevistado para ver cómo está el mercado o realmente quieren incorporar personal a la plantilla.

Y el entrevistador verá en ti que tienes interés por el proceso, que te interesa seguir, que no es “ir por ir”.

Así que sin miedo. Recuerda que de la respuesta puedes sacar más información que a ti te ayudará a gestionar tu búsqueda de empleo.

Finalizo, espero que el post de hoy te ayude y si te puedo ayudar como orientadora profesional, contacta conmigo