Escucha activa en una entrevista


En una entrevista de trabajo lo que siempre nos enseñan (y nos dicen) es que nos dediquemos a escuchar. Pero, el truco está en escuchar bien, y, como siempre te digo, mostrar interés. Es decir, mostrar que estás en escucha activa.

En una entrevista tienes que mostrar interés por el puesto para el que te está entrevistado y, además, atender a lo que te están diciendo el entrevistador.

La escucha activa es un instrumento básico de comunicación. Nos cuesta mucho. No nos enseñan a escuchar. La escucha activa es fundamental en el lenguaje no verbal. Con tu cuerpo, con los gestos, estás demostrando que estás atendiendo, pero lo complicado es que la persona que está entrevistando también tiene que ver que tú les estás atendiendo.

Hoy os dejo un vídeo donde os van a enseñar señales que demuestran que has captado la atención del interlocutor. Saber interpretarlas y saber emitirlas te ayudará a tener un buen desarrollo de la entrevista.

Espero que el post de hoy te haya ayudado. Recuerda que si te puedo ayudar como orientadora profesional contacta conmigo

Autora. Isa Loureiro. Orientadora Profesional.

Se tuerce la entrevista, ¡corrígela!


Por mucho que prepare una entrevista puede ocurrir que se tuerza de un momento. Hablaremos de cómo corregirlo.

Las entrevistas se pueden torcer por múltiples causas. Sin embargo, tienes que tener en cuenta que para ti la primera o única, pero para el entrevistador sea la mil. Así que el entrevistador está muy cansado de oír lo mismo: soy responsable y me gusta trabajar.

Otra causa, es que el entrevistador ya tenga su candidato, y no le queda otro remedio que acabar con las entrevistas ya concertadas, así lo que digas no valdrá mucho para ser seleccionado.

Puede ocurrir, también, que el entrevistador esté tan aburrido de escuchar lo mismo a todos los entrevistados. Y lo que esté deseando es acabar.

Bien, lo importante es darle la vuelta. Que el entrevistador vuelva a la entrevista o, mejor, si has metido la pata, poder corregirlo en la misma entrevista.

Hablamos de unos truquitos para ser seleccionado.

Rescata la respuesta

Estoy segura que hemos metido la pata en una respuesta. Nos ha pasado a todos. Pero lo importante es arreglarlo. Vuelve a reformular tu respuesta con una coletilla que diga algo así como… quiero añadir… y es cuando puedes decir lo que querías decir.

Si te has equivocado de nombre o te ha caído algo o has roto algo, ahí lo que tienes que hacer es pedir perdón, y darle un toque de humor, es lo que te queda.

Ante todo mantén la calma. Es lo difícil, lo sé, pero inténtalo. Lo más normal es que el entrevistador acepte tu respuesta sin problemas. Y eso te dará confianza para continuar con la entrevista.

Ten en cuenta que se te valorará porque no es importante cometer errores, lo importante es ver cómo los manejas y resuelves las situaciones.

Eres el mejor para el puesto

Lo tenemos claro, por eso vamos a la entrevista, ¿no? Si durante la entrevista el entrevistador dice que eres el mejor cualificado, ¡Peligro! Porque en el mundo empresarial esa palabra (cualificado) quiere decir muchas cosas. Entonces, eres tú el que tiene que defender que eres el mejor para el puesto, no el mejor cualificado.

Tendrás que usar tu arte. Al conocerte bien, sobre todo tu vida laboral, te ayudará. Destaca tus fortalezas (donde eres fuerte y puedes aportar a la empresa) y, por supuesto, reduce tus debilidades.

Si tu deseas el puesto y realizar tu trabajo, estar sobre o infa cualificado no tiene porque ser la razón por la que debes estar descartado en el proceso.

Haz la pregunta oportuna

Cuando veas que la entrevista baja de intensidad o que el entrevistador pierde la atención sobre tus respuestas, es el momento de retomar la entrevista haciendo una pregunta. La pregunta tiene que darle la vuelta a la entrevista y llevarla  tu terreno o a dónde tú quieras ir. Piensa ¿qué es lo que más te gusta de trabajar aquí? Lo que estás obligando al entrevistador es a que hable y te dé una respuesta directa, y volverá a ti otra vez.

Decirte que cuando hables, hables lo menos posible, concreta y vete al grano. Trata de obtener una mejor idea de tu rol en la empresa. Si no presta atención, es lo más normal que esté pensando en otra cosa que no eres tú. Entonces, dale la vuelta y lleva la entrevista a tu lado.

¿Si me doy cuenta que ha ido de pena la entrevista cuando salí de ella?

¿Cómo lo arreglo? Redacta un email donde expongas de manera honesta los problemas que tuviste durante la entrevista. Agradécele el tiempo que te dedicó pero, sobre todo, úsala para emendar los errores de la entrevista.

La verdad, en estos casos, el objetivo que te tienes que plantear, es conseguir la segunda entrevista, otra oportunidad para poder demostrar que eres el mejor para el puesto.

Lo normal es llamar al entrevistador con la escusa de si han cerrado el proceso de selección. Lo que suele decirse es que no envíes email. Pero yo creo que no hay problema que lo hagas, pero primero llama. Si no eres capaz de hablar con él, mándale un email.

Si tienes esa segunda entrevista, analiza la situación. ¿Por qué fallaste? Por no prepararla, por no conocer la empresa, conocer sus productos, conocer a que se dedican, no conocías tu currículum,…

Recuerda: vale la pena intentarlo de nuevo. Una entrevista de trabajo que fue mal puede parecerte una pesadez en el momento. Sin embargo, puede ser una gran experiencia para corregir en la próxima. Procura que no vuelva a ocurrir.

Espero que te haya gustado el post de hoy. Recuerda que si te puedo ayudar como orientadora profesionalponte en contacto conmigo.

Autora. Isa Loureiro. Orientadora Profesional

 

El secreto para pasar la entrevista de trabajo


Existen muchos talleres de cómo superar la entrevista de trabajo, incluyendo todo tipo de preguntas y respuestas. En este blog tienes un taller de entrevista completo.

Siempre aconsejo a todo el que vaya a una entrevista que la prepare. Que lleve respuestas a preguntas estándar que le van a hacer. Sin embargo, lo reconozco, hay un pequeño secreto para superar la entrevista y te llamen para el puesto.

Ese secreto es la actitud. Si, la actitud. ¿y qué quieres decir (os preguntareis)?

En todos los talleres (incluso los que yo imparto) queremos centrarnos en las respuestas a preguntas que nos realizan durante la entrevista. Pero, nos olvidamos del mensaje que recibe la persona que nos está entrevistando.

Este es la clave principal. Y lo decimos siempre. Por mucho que lleves las respuestas adecuadas, te conozcas perfectamente el currículum, aprendas todo sobre la empresa y todo lo demás que quieras, si tú no transmites que quieres trabajar en esa empresa y qué estás sobradamente preparado para realizar las funciones del puesto, el seleccionador no te va a seleccionar. Esa es la actitud.

La verdad que la mayoría de las personas que van a una entrevista, van por ir, porque ya piensan que no los van a seleccionar, porque ve muchos en la sala de espera, cuando realizan la entrevista contestan “lo que quiere oir el seleccionador”. Pero no es así. El entrevistador tiene que tener argumentos para seleccionar, más bien para eliminar. Una variable para seleccionar es que “por lo menos tiene ganas”.

Entonces, cuando prepares la entrevista de trabajo, recuerda de transmitir “ganas”. Es muy difícil, porque habitualmente no se hace.

Para eso no sólo manejar el lenguaje verbal (entonar, vocalizar, sonrisa telefónica, la alegría, …) sino también el lenguaje corporal (el movimiento de los brazos, la forma de sentarte, los gestos de la cara, …).

Para probar puedes grabarte en video o con sonido y después  visionalizalo.  Otra manera de ensayar es hacerlo delante del espejo. Como quieras, pero hazlo.

Recuerda lo que tienes que transmitir (no decir) es que tienes ganas de trabajar y que vales para el puesto.

Recuerda que si estás en la entrevista es porque han visto tu currículum y ven algo que ti que les gusta. Ya tienes un punto. Prepararla y vete tranquilo, lo vas a conseguir.

Espero que el post de hoy te haya ayudado. Recuerda que si te puedo ayudar como orientadora profesionalponte en contacto conmigo.

Autora. Isa Loureiro. Orientadora Profesional.

No hay excusas si llegas tarde a una entrevista


La primera norma de cualquier entrevista, de trabajo también, es ser puntual. Si no estás a tiempo (ni antes ni después sino a la hora de la cita) puede ser que seas descartado en el proceso de selección.

Te recuerdo que además es una falta de educación en nuestra sociedad. Si llegas tarde en las citas con tus amigos o parejas, es tu problema. Pero lo normal es ser puntual.

El llegar tarde a la entrevista da una mala imagen de ti. Te recuerdo, le has enviado tu currículum (tus datos). Lo vieron y le gustó. Entonces, te llamaron (o enviaron email) para citarte a una entrevista de trabajo. Entonces, no le des una imagen de lo que no eres: impuntual.

Además, sabes por experiencia, que llegar tarde supone una situación de nerviosismo, de estrés, lo que provoca que no estés al 100% atento a la entrevista y te desconcentre.

En todos los talleres de preparar la entrevista se dice que realices unas pautas para que no se produzca la impuntualidad. Como ir antes al lugar donde es la entrevista. Saber llegar y el tiempo que se tarda. Pero si de todas formas, surge algo que es imprevisto, pues que las disculpas por llegar tarde sean creíbles.

No encontraba el sitio. Es la más usada (por lo menos la que yo siempre escucho). Lo que denota es falta de interés por saber dónde está el sitio y también la falta de buscar una localización. ¿Qué pasaría si te cita un cliente? ¿le dirías lo mismo? Busca la información en el Gps del móvil.

Es difícil llegar. ¿Me estás diciendo que tienes problemas para llegar al lugar de trabajo? Entonces, si la jornada comienza a las XX h, tú vas a llegar tarde porque “es difícil de llegar”. ¡Empiezas bien la entrevista!

Me perdí. Lo que me dices es que no planificas. Si no sabes dónde está el sitio de la cita, vente con tiempo o pon del gps del móvil.

Tuve algo que hacer. Puede ser desde “tuve una llamada que tenia contestar, y me lie”, o tenía que hacer algo, y me retrase. Bien, pues todo esto va a provocar que te pregunten algo así como “si te pasa algo”, “¿algún problema?”, etc Lo que obliga a tener una respuesta. Así que a preparar otra pregunta que fijo te van a hacer.

Lo peor, es que no puedas entrar porque la entrevista es de grupo y ya empezaron. Así que en otra ocasión será.

Recuerda que aunque llegues a tiempo y seas puntual, la empresa puede hacerte esperar. No hay problema, esperamos.

No sólo esto sucede en las entrevistas de trabajo porque los seleccionadores sean unos estrictos. En las oposiciones se llama tres veces y si no estás no entras.

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Autora. Isa Loureiro. Orientadora Profesional

Solo tú arruinas tu entrevista


Al preparar la entrevista de trabajo, siempre digo que os comportéis como sois, que os comportéis normalmente. Y ese es el problema. Hay personas que por su carácter o forma de ser arruinan la entrevista solitos. ¿Por qué?

Inseguridad

Es la primera razón por la que te rechazan. No saber nada de ti. Si te pregunto dónde trabajaste, qué hiciste en el puesto XXX, durante cuánto tiempo estuviste estudiando o preparando XXX, cuál es tu logro, …. ¡Y no sabes qué decir!

Si te pasa a ti, entonces tienes que aprender a preparar la entrevista.

Seguridad

Soy el mejor. Nadie hace nada mejor que yo. Sé muy bien lo que hay que hacer, cómo hacerlo y cuándo hacerlo. Mi tono de voz muestra “mi superioridad”.

Tienes que ser un poco más humilde. Siempre hay que aprender de todos (de los mayores y de los jóvenes, de los veteranos y los becarios). Aprende a venderte y demostrar que eres el mejor para el puesto, pero no de forma prepotente.

Recuerda que nadie quiere estar, en el trabajo y en el ocio, con alguien prepotente. Por eso la empresa no te va a seleccionar porque arruinarás el buen ambiente de trabajo.

Timidez

Hay que perderla. Tienes que comunicarte con los demás, ¿te cuesta? Tienes que responder con claridad, que se entienda, lo que sabes hacer, lo que puedes hacer, lo que lograste, etc. No te quedes callado. Aprende a responder. Aprende a perder el miedo.

En este caso, tienes que preparar la entrevista, practicar la forma de comunicación, porque todo se aprende.

Desparpajo

Lo contrario de la timidez. Si tienes demasiada palabrería no dejas hablar a los demás al entrevistador durante la entrevista. Hablas tanto o cuentas demasiado que no eres capaz de centrarte en lo que realmente el entrevistador quiere oir: que eres el mejor candidato para el puesto.

Tienes que aprender a sintetizar lo que quieres decir. Aprender a responder a la pregunta que se está haciendo. Es decir, aprender comunicar lo que vales. Tienes que hacer lo mismo que los tímidos: preparar la entrevista.

No se contesta SI o No a una pregunta en una entrevista, se da una explicación, porque por algo te han hecho esa pregunta.

Hablar de más

No puedes contar la vida o los chismes de los demás. No gusta. Si te preguntan por antiguos compañeros/a o jefes/as, no tienes que contar nada. No gusta hablar mal de nadie. Y no necesitan saber nada “intimo” de las demás empresas en las que trabajaste, como, por ejemplo, cuánto facturaban, si estaban todos contratados, si es amable o inaguantable el jefe o compañero, etc. Muérdete la lengua.

Finalmente, nerviosismo

Los nervios te ciegan, no sabes qué decir, qué hacer. Estás excesivamente estresado. No eres capaz de controlarlo. Bien, hay que contralarlo.

Sueles mover las manos, los bolis, las piernas, sudas, te quedas sin voz, la boca seca, etc. Tranquilidad. Lo mejor que puedes hacer es acudir a todas las entrevistas que puedas. Hay trucos para reducir los nervios.

Espero que te haya gustado el post de hoy. Recuerda que si te puedo ayudar como orientadora profesional,  ponte en contacto conmigo.

Autora. Isa Loureiro. Orientadora Profesional

Qué hacer después de la entrevista


Una de las dudas que las personas que oriento me preguntan es qué hago después de la entrevista. Sobre todo si pregunto o no pregunto.

Todos nos preparamos para hacer la entrevista, pero nunca (o casi nunca) nos comentan que tenemos que hacer cuando termina la entrevista. ¿Mando un email  o llamo para preguntar si han finalizado el proceso de selección?

Hoy quiero que hablemos de unas opciones que puedes hacer para tener más oportunidades de ser tú el candidato seleccionado.

Después de una entrevista de trabajo tienes que tener una actitud de iniciativa, frente a “esperar a que me llamen”. Es lo mismo que hacen la mayoría de las personas a la hora de buscar trabajo: “esperar a que me llamen para hacer la entrevista”.

Recuerda que tú eres diferente, que te diferencias de la mayoría, y en estas cosas se tienen que notar la diferencia. Así que toma tú la iniciativa de preguntar cómo está el proceso de selección.

Cuando salimos de la entrevista tenemos que hacer un análisis de lo que ha ocurrido. Lo hago aunque no me interese el puesto, porque así puedo corregir errores para la próxima que realice.

Tengo que responder a preguntas como:

  • Qué ha estado bien: Fue corta, hubo fluidez con el entrevistador, las preguntas fueron las que yo esperaba,…
  • Qué ha estado mal: Fue larga, no hubo comunicación con el entrevistador, no esperaba esas preguntas,….
  • Te dieron más información que no esperabas o ya contabas con eso.
  • Qué mejorarías. Es importante que seas crítico contigo mismo. Saber siempre de tu punto de vista que has hecho mal o podrías haberlo hecho mejor.

Una vez que respondes, anótalo todo. Apunta y evalúalo. Y si el trabajo te interesa, pues empezamos a hacer lo debes para conseguirlo.

Envía un email a la persona que te ha entrevistado (o el email de la empresa). El email sustituye aquella carta de agradecimiento que en algunos talleres (anticuados) te encuentras que tienes que enviar.

Si la entrevista “ha estado bien”, tenemos que reiterar el interés en el puesto ofertado. Tienes que volver a incidir en aquello que te hace el mejor candidato para el puesto.

Si por el contrario, la entrevista “ha estado mal”, intenta solucionar los fallos de la entrevista. Pero, al igual que antes, no puedes olvidar de resaltar tus ventajas frente a otros candidatos.

Para estos casos, pide ayuda a tu red de contactos. En el email de agradecimiento puedes enviar alguna referencia. Esto se hacer por dos motivos. El primero para dar confianza a la persona que selecciona, y, en segundo lugar, saber que estás interesado en el puesto, después de la entrevista.

Cuando evalúes la entrevista de trabajo, acuérdate de ver los detalles. Es importe saber si al entrevistador le diste buena imagen. Para saberlo, pídele el email, y trata de que le llegue el email post-entrevista.

Espero que te haya gustado el post de hoy. Recuerda que si te puedo ayudar como orientadora profesional,  ponte en contacto conmigo. Buscaremos la mejor forma de poder resolver las dudas a la hora de buscar un trabajo.

Autora. Isa Loureiro. Orientadora Profesional